Mostrando entradas con la etiqueta autoconocimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autoconocimiento. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de octubre de 2014

Las doce reglas del éxito, según Steve Jobs

  • Se tú mismo y haz lo que te gusta. Seguro que no nos descubre nada, ¿pero te has encontrado alguna vez en un trabajo que simplemente odias? Seguramente habrá sido un horror el pasar tiempo allí y es que la primera clave del éxito es hacer aquello que te gusta, aquello que genera pasión, ilusión y hace que te levantes cada mañana con ganas de ello. Un trabajo o producto realizado sin pasión es un producto sin alma.
  • Se diferente. Piensa diferente. Somos muchos muchos millones de personas en este mundo, marca la diferencia.
  • Esfuérzate al máximo. Si algo te gusta, la consecuencia inmediata es que dedicarle tiempo y esfuerzo no será un problema, ‘No te duermas, el éxito genera más éxito”.
  • Haz un análisis de los pros y contras. Tan pronto como realizas un nuevo producto o crees tu nueva empresa, crea una lista de pros y contras de la misma. Es importante tener las debilidades muy presentes y eliminarlas lo antes posible.
  • Sé emprendedor. Esperar no sirve de nada, el éxito no cae del cielo, lo busca uno. Busca lo próximo, una idea que nadie a experimentado anteriormente y esfuérzate al máximo en ella
  • Piensa en tus pasos futuros. Comienza dando un pequeño paso capaz de convertirse en un gran salto el día de mañana, no olvides planificar el futuro pero centrarte en un grupo de tareas reducidas y simples para comenzar y posteriormente evoluciona tu idea hasta crear el producto definitivo.
  • Aspira a ser el líder. No existe mejor forma de demostrar quien es el líder que utilizando tecnologías rompedoras que nadie más usa. Selecciona lo mejor de la industria y úsalo en tu propio beneficio, se el primero y conviertela en un estándar de la industria.
  • Visualiza el resultado. La gente te valorará por el resultado así que enfócate en él e intenta ofrecer el mejor posible usando la mejor calidad, el diseño y la excelencia. El diseño es importantísimo, pero “no es sólo como se ve o qué parece, es como funciona“.
  • Pide opinión. Comprueba tus ideas con personas de diferentes orígenes a los tuyos, cada persona te aportará algo diferente. Enfócate en aquellos que van a usar tu producto y escucha a tus clientes.
  • Innova y crea, no copies. La diferencia entre un líder y un seguidor es clave, marca la diferencia y dedica la mayor parte de tu tiempo en cosas nuevas. Concéntrate en las creaciones importantes y en la innovación. Contrata a gente que queira hacer los mejores productos del mundo y pon a su disposición todos los medios.
  • Aprende del fracaso. La mejor forma de mejorar es aprender de tus propios errores, cuando innovas cometes errores. Es bueno admitirlos y seguir mejorando tus otras innovaciones.
  • Aprende continuamente. Todo el mundo tiene algo que aportarte: clientes, competidores, socios… escucharlos, aprende de ellos y entiende su punto de vista.

martes, 29 de abril de 2014

Sobre las afirmaciones....

Silvia Patrono de Los Ángeles, California

Estar atentos a nuestro vocabulario es fundamental para ayudar a nuestros pensamientos a darles una dirección diferente y por sobre todas las cosas positiva. Las afirmaciones son oraciones en general cortas que expresan un estado ideal que uno desea obtener.

Por ejemplo:
• “Tengo paz en mi vida”
• “Vivo rodeada/o de amor”
• “Amo mi trabajo y la gente con quien me vinculo laboralmente”
• “El dinero fluye en mi vida de forma fácil”
• “Gracias por mi sanación”

¿Qué sucedería si revertimos las afirmaciones negativas mencionadas anteriormente y las convertimos en positivas? ¿Qué sucedería si hiciésemos un pequeño cambio a esas frases fijas que repetimos a diario con nuestra voz o en nuestra mente? Tal vez empecemos a sentir que un leve rayo de sol o de esperanza entra a nuestras vidas. Recordemos que la esperanza es una emoción indispensable para manifestar lo que deseamos. La esperanza es una puerta que se abre ante nosotros diciéndonos que lo que queremos puede suceder,
prepara el terreno y nos induce a seguir haciendo nuestro trabajo individual. Nos dice, “Es posible. Inténtalo.”
Por ejemplo en vez de decir: “Mi vida no cambiará jamás.” Decidimos decir ahora: “Mi vida puede cambiar.”
• “A mí siempre me pasa lo peor.”
“Algo bueno puede sucederme hoy a mí.”
• “Uno vino a esta vida a sufrir.”
“Uno puede ser feliz en esta vida.”
• “Mis días son un caos.”
“Puedo crear un día simple y tranquilo a pesar de todo.”
• “Otra vez más de lo mismo que no quiero.”
“Elijo ver lo que me sucede de forma diferente y positiva.”
• “Yo no puedo tomarme vacaciones.”
“Yo puedo permitirme tomar vacaciones.
• “Yo no puedo tener un día simple.”
“Me permito tener un día simple.”
• “Yo siempre me meto en problemas.”
“Hoy elijo vivir situaciones donde genero armonía.”
• “La gente no me entiende.”
“Empiezo a entenderme a mí mismo y a la gente.” “La gente
empieza a entenderme y yo los entiendo a ellos.”
• “No encuentro la salida.”
“Existe una salida.” “Puedo encontrar una salida.”

Existen afirmaciones para la salud, la abundancia, el amor, la amistad, cualquier cosa que deseemos cambiar o atraer a nuestras vidas. Lo importante es entender como se crean y utilizan. Creandotuvida provee una lista de afirmaciones grabadas y escritas como guía. Si te sientes identificado con alguna de ellas puedes usarla o modificarla para tu necesidad específica. De lo contrario crea tu propia afirmación lo cual tiene aun un valor mayor. Cuando se trabaja con afirmaciones es fundamental que sean expresadas como la palabra lo indica en “forma positiva”.

Por ejemplo jamás decir:

• “No quiero pobreza en mi vida” sino “Estoy abierta/o a recibir abundancia en mi vida”
• “No quiero atraer hombres avaros a mi vida” sino “Vibro generosidad. Atraigo un hombre generoso a mi vida”

Saber lo que uno no quiere es fundamental para producir un cambio. Pero inmediatamente nos enfocamos en lo que queremos atraer, modificar o cambiar y lo comunicamos en forma positiva.
Recordemos: no poner la atención en lo que no queremos en nuestras vidas (que es lo que normalmente nos pasa) ya que de ese modo estaremos creando más de lo mismo.

Hay que concentrarse en lo que genuinamente queremos que nos suceda. Es un trabajo al principio difícil para muchos ya que debemos
abandonar viejos hábitos. Pero podemos tomarlo como ir al gimnasio sabiendo que cuanto más entrenemos en mejor estado físico estaremos.

Las afirmaciones pueden ser una gran herramienta para cambiar hábitos negativos y dar lugar a lo nuevo en nuestras vidas. Hay momentos en que sentimos que debemos dejar una afirmación o modificarla porque esa área ha cambiado.

domingo, 23 de febrero de 2014

“Afuera hace frío. Si alguien te mira, te habla, es para que sirvas para algo, para que produzcas frutos. Yo sin embargo quiero ser flor, no fruto. La flor antes de ser fruto es flor para sí, para nadie; para un mecanismo ciego que la contiene. Pero nada sabe la flor de ese mecanismo y se dedica sólo a ser flor. Hay que volver a casa. Me gusta volver a casa: a mi esposa, a mis hijos, a mis amigos íntimos que me quieren por que soy y no por los frutos que doy; por la flor. Quiero ser flor, no quiero calificativos; quiero ser necesitado no por mis frutos sino por mi flor. Por ser, nada más que por ser éste que soy, totalmente desnudo. Quiero volver a casa para calentar el alma un poquito, porque afuera aún en primavera, hace frío” Jaime Barylko.

martes, 11 de febrero de 2014

LOS CUATRO ACUERDOS TOLTECAS

La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento.
Miguel Ruiz

"No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo decides. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento". (Miguel Ruiz).
La domesticación y el sueño del planeta.
¿Son las cosas como las vemos, como las sentimos, o básicamente interpretamos lo que nos han enseñado a interpretar?
Para la milenaria cultura tolteca (México) la "realidad" que asumimos socialmente no es más que un sueño colectivo, el sueño del planeta. Desde el momento mismo de nacer, interpretamos la realidad mediante acuerdos, y así, acordamos con el mundo adulto lo que es una mesa y lo que es un vestido, pero también lo que "está bien" y lo que "está mal", e incluso quiénes somos o cuál es nuestro lugar en el mundo (en la familia, en clase, en el trabajo). A este proceso el filósofo mexicano de origen tolteca Miguel Ruiz lo denomina domesticación.
"La domesticación es tan poderosa que, en un determinado momento de nuestra vida ya no necesitamos que nadie nos domestique. No necesitamos que mamá o papá, la escuela o la iglesia nos domestiquen. Estamos tan bien entrenados que somos nuestro propio domador. Somos un animal autodomesticado".

El juez y la víctima.
En el transcurso de este aprendizaje incorporamos en nuestra propia personalidad al juez y a la víctima.
El juez representa esa tendencia en nuestra mente que nos recuerda continuamente el libro de la ley que gobierna nuestra vida -lo que está bien y lo que está mal-, nos premia y, más frecuentemente, nos castiga. La víctima es esa parte en cada persona que sufre las exigencias de su propio juez interior. Sufrimos, nos arrepentimos, nos culpabilizamos, nos custigamos por la misma causa una y otra vez, cada vez que el recuerdo nos pasa factura.
Y como consecuencia del propio sistema, el miedo se instaura en nuestra vida.
El miedo y las autoexigencias son los peores enemigos de nuestro pensamiento, y por ende, de nuestra vida. Durante el proceso de domesticación nos formamos una imagen mental de la perfección, lo cual no está mal como camino marcado a seguir. "El problema es que como no somos perfectos nos rechazamos a nosotros mismos. Y el grado de rechazo depende de lo efectivas que han sido las personas adultas para romper nuestra integridad", según M.R.
Si el libro de la ley que gobierna nuestra vida (nuestra moral, nuestra lógica, nuestro "sentido común") no cumple sus objetivos, que en su base fundamental consistiría en hacernos seres humanos felices y en armonía, es porque evidentemente éste no funciona. Y como no funciona hay que cambiarlo. Y ello lo hacemos revisando nuestros acuerdos (nuestra interpretación incuestionable, nuestro sistema de valores), desenmascarando los que no valen y sustituyéndolos por otros.

La filosofía tolteca nos propone cuatro acuerdos básicos:
1. Sé impecable con la palabra.
Las palabras poseen una gran fuerza creadora, crean mundos, realidades y, sobre todo, emociones. Las palabras son mágicas: de la nada y sin materia alguna se puede transformar lo que sea. El que la utilicemos como magia blanca o como magia negra depende de cada cual.
Con las palabras podemos salvar a alguien, hacerle sentirse bien, transmitirle nuestro apoyo, nuestro amor, nuestra admiración, nuestra aceptación, pero también podemos matar su autoestima, sus esperanzas, condenarle al fracaso, aniquilarle. Incluso con nuestra propia persona: las palabras que verbalizamos o las que pensamos nos están creando cada día. Las expresiones de queja nos convierten en víctimas; las crítica, en jueces prepotentes; un lenguaje machista nos mantienen en un mundo androcéntrico, donde el hombre es la medida y el centro de todas las cosas, y las descalificaciones autovictimistas (pobre de mí, todo lo hago mal, qué mala suerte tengo) nos derrotan de antemano.
Si somos conscientes del poder de nuestras palabras, de su enorme valor, las utilizaremos con cuidado, sabiendo que cada una de ellas está creando algo. La propuesta de Miguel Ruiz es, por tanto:
"Utiliza las palabras apropiadamente. Empléalas para compartir el amor. Usa la magia blanca empezando por ti. SÉ IMPECABLE CON LA PALABRA".

2. No te tomes nada personalmente.
Cada cual vive su propia película en la cual es protagonista. Cada cual afronta su propia odisea viviendo su vida y resolviendo sus conflictos y sus miserias personales. Cada cual quiere sobrevivir el sueño colectivo y ser feliz. Y cada cual lo hace lo mejor que puede dentro de sus circunstancias y sus limitaciones.
Las demás personas sólo somos figurantes en esa película que cada cual hace de su vida, o a lo sumo personajes secundarios. Si alguien me insulta por la calle (o yo lo percibo así) con casi toda seguridad no tiene nada o muy poco que ver conmigo; es simplemente su reacción a algo que está pasando fuera (un mal día con su pareja o en el trabajo, una discusión con su hija), o más probablemente dentro (preocupaciones, ansiedad, frustración, impaciencia, una gastritis o un dolor de cabeza).
La impaciencia o las exigencias de tu pareja, de la vecina del rellano o de la cajera del supermercado, las críticas de tu hijo o en el trabajo, nada de eso es personal. Cada cual está reaccionando a su propia película.
Hay mucha magia negra fuera, lo mismo que la hay dentro de ti misma, o de mí. En cualquiera, en algún momento de su vida, en algún momento del día. Todo el mundo somos "depredadores emocionales" alguna que otra vez.
"Tomarse las cosas personalmente te convierte en una presa fácil para esos depredadores, los magos negros... Te comes toda su basura emocional y la conviertes en tu propia basura. Pero si no te tomas las cosas personalmente serás inmune a todo veneno aunque te encuentres en medio del infierno", asegura Miguel Ruiz.
Comprender y asumir este acuerdo nos aporta una enorme libertad. "Cuando te acostumbres a no tomarte nada personalmente, no necesitarás depositar tu confianza en lo que hagan o digan sobre ti las demás personas. Nunca eres responsable de los actos o palabras de las demás personas, sólo de las tuyas propias. Dirás "te amo" sin miedo a que te rechacen o te ridiculicen". Siempre puedes seguir a tu corazón.
Respecto a la opinión ajena, para bien o para mal, mejor no depender de ella. Ésa es otra película. NO TE TOMES LAS COSAS PERSONALMENTE.

3. No hagas suposiciones.
Tendemos a hacer suposiciones y a sacar conclusiones sobre todo. El problema es que al hacerlo creemos que lo que suponemos es cierto y montamos una realidad sobre ello. Y no siempre es positiva o está guiada por la confianza o el amor, sino más frecuentemente por el miedo y nuestra propia inseguridad.
Deduzco que alguien se ha enfadado conmigo porque no respondió a mi saludo al cruzarnos y mi mente organiza toda una realidad sobre eso. Y se rompen puentes entre la otra persona y yo, difíciles de salvar. Lo mismo con nuestra pareja, con la vecina, con la escuela. Creamos realidades en base a comentarios o elementos sueltos (cuando no en base a chismes malintencionados).
"La manera de evitar las suposiciones es preguntar. Asegúrate de que las cosas te queden claras... e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular", insiste Miguel Ruiz. En última instancia y si te dejas guiar por la buena voluntad, siempre te queda la confianza... y la aceptación.
Nunca nada que pasa fuera es personal. Pero en cualquier caso, NO SAQUES CONCLUSIONES PRECIPITADAMENTE.

4. Haz siempre lo mejor que puedas.
El cuarto y último acuerdo permite que los otros tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados: haz siempre lo máximo y lo mejor que puedas. Siendo así, pase lo que pase aceptaremos las consecuencias de buen grado. Hacerlo lo mejor posible no significa que tú y yo tengamos que hacerlo de la misma manera, ni siquiera que mi respuesta en estos momentos sea la misma que en otro que me siento cansada, o no he dormido bien, o me siento llena de amor y confianza y tremendamente generosa. Se podría decir que en cada momento de nuestra vida somos diferentes, en unas circunstancias y con unas limitaciones concretas. A veces podemos responder a lo que interpretamos como una "provocación" con una sonrisa irónica o divertida, con sentido del humor, o con una carcajada retadora, o incluso a gritos. Pero siempre podemos intentar ser impecables con la palabra, no tomárnoslo personalmente y no sacar conclusiones precipitadas... dentro de nuestras limitaciones físicas, anímicas y en general, de cada momento. Si lo intentamos, de la mejor manera que podemos, ya es suficiente.
"Verdaderamente, para triunfar en el cumplimiento de estos acuerdos necesitamos utilizar todo el poder que tenemos. De modo que, si te caes, no te juzgues. No le des a tu juez interior la satisfacción de convertirte en una víctima. Simplemente, empieza otra vez desde el principio."
Con la práctica será cada vez más fácil hasta que, sorpresa, la identificación es prácticamente completa y los cuatro acuerdos forman parte de nuestra manera de ser. Simplemente somos así.
Sin duda nuestra vida será más sencilla y satisfactoria, para nosotras mismas y para las demás personas que nos rodean.

(Sobre el libro de Miguel Ruiz, "Los cuatro acuerdos", Editorial Urano).

miércoles, 8 de enero de 2014

Escuchar, oir, ver, mirar, observar, entender, entenderse, trabajar y trabajarse...


Hoy la vida me enseñó...
Hoy aprendí y aprehendí...
Hoy trabaje y me trabaje...
Hoy me vi en mi hermano...
Hoy me encontré.

Mabel Ieraci

martes, 9 de octubre de 2012

La desesperanza aprendida


Autor: Dr. Renny Yagosesky Autoayuda

Uno de los conceptos psicológicos más importantes de los últimos años, es el de “desesperanza aprendida”, que es un estado de pérdida de la motivación, de la esperanza de alcanzar los sueños, una renuncia a toda posibilidad de que las cosas salgan bien, se resuelvan o mejoren. ¿Cómo evitar y superar tan perjudicial emoción? Siga leyendo.

La vida humana, dependiendo de cómo sea viva, y de nuestra manera de relacionarnos con el mundo, puede ser una sucesión de experiencias hermosas, nutritivas y significativas que nos permitan alcanzar plenitud y paz. También es posible, sin embargo, que esas experiencias resulten frustrantes, dolorosas y desalentadoras.

Que sea de una manera o de otra depende de causas diversas que pueden ser de tipo biológico, psicológico o cultural. Las predisposiciones innatas de corte genético pueden degenerar en limitaciones de la capacidad funcional física o mental; los aspectos sociales o políticos, pueden hacer que nos veamos envueltos en grandes carencias de recursos necesarios para sobrevivir o en guerras que reduzcan al mínimo la calidad de vida. Aquí, sin embargo, se hará referencia a un tercer factor, el psicológico, como agente causal principal para la reducción del éxito y la felicidad. En especial, se hará referencia a una categoría, concepto o constructo psicológico que se dado en llamar: “desesperanza aprendida”.

En términos generales, la desesperanza es considerada un pesar, una enfermedad, una maldición de gran potencia limitante. El filósofo Nietzsche, la consideraba “la enfermedad del alma moderna”. Puede decirse que es un estado en el que se ven debilitados o extinguidos, el amor, la confianza, el entusiasmo, la alegría y la fe. Es una especie de frustración e impotencia, en el que se suele pensar que no es posible por ninguna vía lograr una meta, o remediar alguna situación que se estima negativa. Es una manera de considerarse a la vez: atrapado, agobiado e inerme.


Desesperanza no es ni decepción ni desesperación. La decepción es la percepción de una expectativa defraudada, la desesperación es la pérdida de la paciencia y de la paz, un estado ansioso, angustiante que hace al futuro una posibilidad atemorizante. La desesperanza, por su parte, es la percepción de una imposibilidad de logro, la idea de que no hay nada que hacer, ni ahora, ni nunca, lo que plantea una resignación forzada y el abandono de la ambición y del sueño. Y es justamente ese sentido absolutista, lo que le hace aparecer como un estado perjudicial y nefasto.

Martin Seligman, creador de una corriente psicológica conocida como “Psicología Positiva”, estudió a fondo este tema, y junto con un destacado colaborador, Steven Maier sometieron a un grupo de perros a un experimento en el que se les aplicaba descargas eléctricas, impredecibles e incontrolables.

Entre sus conclusiones, reportaron que los animales se vieron impedidos de predecir o controlar el estímulo doloroso, por lo cual perdieron su motivación y lucían desanimados, lentos y torpes para actuar y limitados para aprender nuevos comportamientos.

Hoy sabemos que en la política y en la guerra se usan estrategias para generar en los disidentes, opositores y / o enemigos, estrategias de este tipo para desmoralizarlos y evitar iniciativas resistentes a los abusos de poder.

Para superar la Desesperanza aprendida, es necesario:

Ø Comprender que se trata de una percepción y no de una realidad.

Ø Asumir que todo pasa y que cada día es nuevo, y está lleno de posibilidades y potencialidades.

Ø Buscar formas creativas de abordar la situación valorada como amenaza.

Ø Apoyarse en personas que tengan otros recursos que usted no posea.

Ø Reevaluar o reconceptualizar la situación en busca de ángulos positivos.

Ø Aceptar, adaptarse y esperar un mejor momento para actuar, si considera que realmente nada puede cambiarse aquí y ahora.

Ø Centrarse en los recursos, dones y talentos, en vez de enfocarse en el problema o en sus posibles consecuencias negativas.

Ø Buscar en su experiencia conductas que le hayan servido para superar situaciones similares.

Ø Segmentar la acción. No se enrede. Defina una estrategia y dé un paso a la vez para salir del atolladero.

Lo más importante aquí, es que comprenda que la gran mayoría de las veces, salvo en casos extremos de catástrofes naturales o eventos críticos inesperados, lo que vemos como “problema” es en realidad una idea mental que se genera cuando evaluamos una situación en razón de nuestras posibilidades de resolverlo. No es algo que está allá “afuera”, y sobre lo cual no tenemos influencia alguna. Reflexione sobre esto, tome precauciones y viva lo mejor que le sea posible.

viernes, 14 de septiembre de 2012

El punto negro...

Cierto día, un profesor entra al salón de clases y le dice a los alumnos, que se preparen para una prueba sorpresa.
Todos se pusieron nerviosos, asustados por el examen que vendría, mientras el profesor iba entregando la hoja del examen con la parte frontal para abajo, de modo que no vieran lo que contenía hasta él decir en que constaba la prueba.
Una vez que entregó todas las hojas, les pidió que den vuelta la hoja y vean el contenido. Para sorpresa de todos era una hoja en blanco que tenía en el medio un punto negro. Viendo la cara de sorpresa de todos sus alumnos, el profesor les dijo:
- Ahora van a escribir una redacción sobre lo que están viendo.
Todos los jóvenes, confundidos, se pusieron a pensar y a escribir sobre lo que veían.
Terminado el tiempo, el maestro recoge las hojas, las coloca en el frente del escritorio y comienza a leer las redacciones en voz alta.
Todas, sin excepción se referían al punto negro de diferentes maneras.
Terminada la lectura, el profesor comenzó a hablar de la siguiente manera:
- Este test no es para darles una nota, les servirá como lección de vida. Nadie habló de la hoja en blanco, todos centraron su atención en el punto negro. Esto mismo pasa en nuestra vida, en ella tenemos una hoja en blanco entera, para ver y aprovechar, pero nos centramos en los puntos negros.
La vida es un regalo de la naturaleza, nos es dada con cariño y amor. Siempre tenemos sobrados motivos para festejar, por su renovación, por los amigos que nos apoyan, el empleo que nos da el sustento, los milagros que suceden diariamente, y no obstante insistimos en mirar el punto negro, ya sea el problema de salud que nos afecta, la falta de dinero, la difícil relación con un familiar, la decepción con un amigo...
Los puntos negros son mínimos en comparación con todo lo que diariamente obtenemos, pero ellos ocupan nuestra mente, en todo momento.
Saquen su atención de los puntos negros, aprovechen cada bendición, cada momento que el Creador nos da, tranquilícense y sean felices..

miércoles, 25 de abril de 2012

Aumenta tu fuerza de voluntad

ElSecretoSobreLaLeyDeAtraccion.com
La fuerza de voluntad es la capacidad para resistir la gratificación inmediata (o la tentación de tener algo que deseas ahora mismo y no después) para poder alcanzar un objetivo más a largo plazo. Implica una capacidad de autocontrol y es algo que puede aprenderse y mejorarse. Algo más del 90% de las personas suelen proponerse alguna meta de año nuevo porque desean hacer algún cambio en su comportamiento, como dejar un hábito, perder peso o acudir al gimnasio de manera regular. Sin embargo, la falta de fuerza de voluntad suele ser la responsable de que una gran mayoría abandone sus objetivos poco después de empezar. Algunas personas tienen más facilidad que otras para resistir la tentación, debido a que tienen una mayor capacidad de autocontrol. Sin embargo, resistir la tentación requiere una gran cantidad de energía mental y esfuerzo, de manera que muchas personas simplemente se cansan y abandonan. Para fortalecer tu capacidad de autocontrol: 1. Practica. Puedes fortalecer tu fuerza de voluntad del mismo modo que fortalecerías cualquier músculo: entrenándote. Así, cuanto más ejerzas tu autocontrol más irá creciendo tu fuerza de voluntad. De hecho, practicar el autocontrol en cualquier cosa, te ayudará a tener más autocontrol en todo lo demás. Puedes proponerte practicar un poco cada día con cosas que haces habitualmente. Por ejemplo, si compruebas tu correo electrónico o los SMS en tu teléfono móvil con bastante frecuencia, puedes practicar tu autocontrol posponiendo la comprobación de dichos mensajes. O bien haz cosas al revés de cómo las haces habitualmente, como escribir con la otra mano. Pero ten cuidado de no pasarte. Practica en pequeñas dosis porque tus reservas de autocontrol pueden agotarse. 2. Cambia tu pensamiento. Tu fuerza de voluntad está en gran parte dirigida por tu pensamiento, de manera que cambiando tu pensamiento lograrás tener más autocontrol. Para ello, deberás dejar de pensar cosas como: "tengo que tener eso ya porque lo deseo mucho, no puedo esperar, no puedo resistirme, no soporto la incomodidad y el malestar, no soporto esta frustración, es muy difícil, es demasiado duro", y empezar a pensar cosas como: "puedo hacerlo, puedo soportarlo, no es tan terrible, he dicho que voy a hacerlo y lo haré, no es tan difícil, resistiré la tentación". Por tanto, un buen modo de empezar a tener más fuerza de voluntad consiste en hacer una lista con todas esas frases que puedes decirte a ti mismo en vez de las que te dices habitualmente. 3. Haz pequeños cambios. Si estás a dieta y deseas comer algo que no deberías, como un dulce o helado, puedes sustituirlo por otra cosa que también te guste pero tenga menos calorías, como una fruta, de manera que no tendrás que ejercer tanto autocontrol. 4. Ten cuidado con lo que te exiges. Sé realista. No te propongas metas que son para ti inalcanzables, o divide una meta mayor en varias submetas más pequeñas. Por ejemplo, si necesitas perder 10 kilos, puedes empezar por proponerte perder tres o cuatro, luego hacer un descanso con una dieta de mantenimiento para no recuperarlo y luego perder otros tres o cuatro y así sucesivamente. 5. Busca alguien que te apoye. El apoyo de alguna persona puede ser de gran ayuda para alcanzar tus metas. Por ejemplo, es más fácil acudir cada día al gimnasio si vas con algún amigo. Y si deseas dejar de fumar, pide a tus amigos que intenten no fumar delante de ti o al menos que te ayuden en lo posible. 6. Controla las tentaciones. Si estás rodeado de tentaciones, te será más difícil alcanzar tu objetivo. Si quieres adelgazar, procura no tener dulces en casa; si quieres dejar de fumar, no tengas tabaco o ceniceros y busca preferentemente la compañía de no fumadores, en la medida de lo posible. 7. Céntrate en una sola meta. Si tienes varias metas que alcanzar, céntrate primero solo en una hasta alcanzarla y luego pasa a la siguiente.

viernes, 18 de noviembre de 2011

10 pasos para alcanzar tus metas


1. Comprometase a alcanzar su objetivo. “Una persona con un compromiso vale cien veces lo que vale una que solo tiene un interés.” Mary Crowley.
2. Obliguese a si mismo a llevar una contabilidad detallada. Registre sus progresos hacia sus metas cada noche y haga una lista de las seis cosas mas importantes que necesita hacer mañana. La disciplina diaria es la clave par alcanzar sus metas.
3. Construya su vida sobre una solida base de honestidad, caracter, integridad, confianza, amor y lealdad. Esta base le dara un enfoque honesto para alcanzar cualquier meta que usted se hubiera propuesto.
4. Divida sus metas de mediano y largo plazo en etapas.
5. Este preparado a cambiar. Usted no puede controlar el tiempo, la inflacion, las tazas de interes, Wall Street, etc. Revise cuidadosamente su decision de cambiar de meta – pero este dispuesto a cambiar de direccion para llegar alli si las condiciones y las circunstancias se lo exigen.
6. Comparta sus metas de “dejare de” (i.e., dejar de fumar, de ser rudo, de llegar tarde, de comer mucho, etc.) con mucha gente. De esta manera tendra las mejores chances de que lo apoyen.
7. Conviertase en un jugador de equipo. Recuerde: Usted podra obtener todo que desee en la vida si solo ayuda lo suficiente a otras personas a alcanzar lo que ellos quieren.
8. Visualice el triunfo. En su imaginacion vease a si mismo recibiendo el diploma, logrando ese trabajo o ascenso, dando esa presentacion, mudandose a la casa de sus suenios, alcanzando esa meta de perdida de peso, etc.
9. Cada vez que alcance una meta su confianza crecera de manera que usted podra lograr metas mas grandes y mejores. Despues de alcanzar cualquier meta, registrela en su diario, agenda o PC.
10. Recuerde, lo que logre de ganancia por alcanzar sus metas no sera tan importante como en lo que usted se convertira por alcanzarlas – en lo que se convertira es en el ganador que habia dentro de usted desde que nacio!

Por Zig Ziglar (extraido de Networking Times)

viernes, 23 de septiembre de 2011

La persona egoísta está centrado en si misma y vive en un mundo cerrado.


El egoísmo es diferente al amor propio, que es necesario y saludable, porque el egoísta no siente amor hacia su persona sino desprecio y quiere todo para él porque se siente miserable y vacío.

La diferencia entre el amor propio y el egoísmo es que mientras el primero es el sentimiento de respeto por uno mismo, que no puede ceder su propio espacio, el segundo es la pretensión de utilizar a los otros para su propio beneficio, manipulándolos como objetos.

Buda decía que si la gente no se odiara tanto a si misma, habría menos sufrimiento en el mundo, porque el odio hacia si mismo se proyecta con agresividad y violencia.

El hombre egoísta está solo y aislado, por eso trata de llenar su vida con objetos. Su personalidad puede ser depresiva con rasgos obsesivos.

El egoísta se va quedando solo por elección, porque es incapaz de compartir nada.

El egoísta según Freud, o avaro, tiene un trauma en la etapa sádico anal. La fijación en esa etapa produce un modo de relación sadomasoquista y un apego desmedido por el dinero (símbolo de las heces) del cual no quiere desprenderse, por placer, recreando el mismo placer infantil que le producía la contención de las heces.

Un Cuento para Pensar

El Egoísta

La única razón por la que vine es para contarles un cuento, dijo el viejo al entrar a unos cuantos hombres que ocupaban una mesa en la taberna de ese oscuro pueblo perdido en las montañas.

Hacía frío y aunque no era tarde, pocos se atrevían a salir por la copiosa nevada; y sólo la tenue luz de los faroles intentaba abrirse paso a través de la nieve, logrando apenas iluminar la calle.

El recién llegado se acercó al fuego para calentar sus manos y se sentó frente a ellos sonriendo, mientras observaba con picardía las caras ansiosas de sus amigos que esperaban impacientes su relato.

Había una vez un hombre muy egoísta que vivía en un pequeño pueblo. Se mantenía con una renta heredada y pasaba todos los días del año encerrado en su casa. En eso consistía la vida para él, en una continua sucesión de días con sus noches, durante la mayoría de las cuales le resultaba muy difícil conciliar el sueño.

Le complacía contar su dinero a diario como un ritual, para guardarlo luego en una antigua caja con candado.

Un día, se desató en esa región una gran tormenta que duró varios días. Grandes inundaciones asolaban esa comarca y mucha gente estaba en peligro de morir ahogada sin la posibilidad de que nadie la socorriera. Los servicios de salvamento resultaban insuficientes y la ayuda que podían brindar era escasa.

El hombre egoísta, que vivía en la parte alta del pueblo, se pasaba largas horas mirando caer la lluvia a través del vidrio de una pequeña ventana, indiferente a los padecimientos de sus vecinos, mientras pensaba interiormente qué suerte tenía de vivir en ese lugar tan alto mientras otros infelices se estaban ahogando.

Su egoísmo no consideraba la posibilidad de prestar ayuda y aplacaba su conciencia pensando que era muy difícil que alguien viniera a salvarlo a él si estuviera en peligro.

Pero esa noche tuvo un sueño. Soñó que su casa había sido alcanzada por la correntada y que él estaba a punto de hundirse en el agua. Había creído hasta ese momento que estaba preparado para enfrentar a la muerte, sin embargo en su sueño comenzó a gritar desesperadamente pidiendo ayuda.

Se despertó gritando todavía, con la desesperación propia del que sabe que nadie lo oye ni acude para salvarlo.

La lluvia había cesado y sólo se escuchaba el silencio, porque hasta los pájaros habían huido hacia otra parte.

Se puso las botas y su gruesa capa de abrigo, y se presentó en la parroquia, donde se estaba organizando una campaña de ayuda a los damnificados.

miércoles, 17 de agosto de 2011


"La gente mediocre a veces tiene éxito porque no sabe cuándo parar. La mayoría de las personas triunfadoras logran el éxito, solo porque tienen la suficiente determinación para alcanzarlo."
-GEORGE ALLEN
“Es el corazón quien hace a un hombre rico. El hombre es rico por lo que él es, no según lo que él tiene.”
-HENRY WARD BEECHER
"La verdadera oportunidad de conseguir éxito, está dentro de nosotros y no en nuestro trabajo. "
-Zig Zigla
"Considero mi cuerpo como un instrumento y no como un ornamento."
-ALANIS MORISSETTE
"Competir es doloroso, pero da grandes resultados."
-JERRY FLINT, Forbes
"Lo que echa a perder a los hijos no es darles más, sino darles más para evitar pataletas."
-JOHN GRAY
"No hay que confundir la debilidad con la capacidad de entender el punto de vista de los demás."
-GEORGE BUSH
"Los únicos bienes intangibles son los que acumulamos en el cerebro y en el corazón; cuando ellos faltan ningún tesoro los sustituye."
-JOSÉ INGENIEROS
"No hay limitaciones para la mente exepto las que aceptamos, la pobreza y la riqueza son vástagos del pensamiento."
-Napoleon Hill
"No hay grandeza donde faltan la sencillez, la bondad y la verdad."
-LEÓN TOLSTÓI
"En el mundo de los negocios siempre se ve mejor por el espejo retrovisor que por el parabrisas."
-WARREN BUFFETT
"La ira nos empequeñece, mientras que el perdón nos obliga a crecer."
-CHÉRIE CARTER-SCOTT
"Tener un titulo universitario no indica que uno sea un producto acabado, sino tan sólo que está preparado para la vida."
-REVERENDO EDWARD MALLOY
"Los planes no son nada, sin embargo la planificación lo es todo."
– Dwight D. Eisenhower
"Si no cambia su forma de ser siempre obtendrá lo que ha conseguido."
-Jim Rohn

jueves, 21 de julio de 2011


De cara al Día del Amigo, el psicólogo social Alfredo Moffat dialogó con Radio 10 acerca de la amistad en la era de internet, particularmente en las grandes ciudades. Recomendó "hacer amigos", porque "si uno se queda solo no sabe quién es; yo soy en relación con el otro"

Alfredo Moffat es psicólogo social, psicodramatista y arquitecto argentino. En diálogo con Radio 10, analizó algunas cuestiones relativas a las relaciones de amistad, con miras al Día del Amigo, el próximo 20 de julio.

En pleno auge de la era digital, Moffat observó que el chat no reemplaza a la amistad verdadera. "Con el chat soy amigo de cientos de personas pero no se quiénes son", afirmó.

Por otro lado, rescató que "en las ciudades más chicas, o zonas rurales hay amistades de mucho tiempo porque no hay tantos cambios." En cambio, las grandes ciudades, a su entender, fomentan la soledad.

"Antes era mucho más fácil vivir el desarrollo de la vida, porque ahora estamos muy separados. Las grandes ciudades, como Nueva York producen soledad, familias chicas, viviendo en departamentos chicos y la televisión contribuye más a que así sea."

Sin embargo, se mostró optimista al afirmar que eso "no va a durar para siempre" y recomendó: "la mejor manera de alimentar una amistad es haciendo algo juntos. Y si es un proyecto juntos, para la vida, eso te une más."

Por último, Moffat concluyó: La enfermedad es quedarse solo. Si yo me quedo solo voy no sabiendo quién soy, porque yo soy en relación con otro. Y de esos casos derivan las neurosis o psicosis."

miércoles, 29 de junio de 2011


Frases de Jesús...

* Así que yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.

* Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Frases de Jesus de Nazaret.

* Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

* Hay más dicha en dar que en recibir. Frases de Cristo.

* Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, mis propios guardias pelearían para impedir que los judíos me arrestaran. Pero mi reino no es de este mundo.

* Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

* Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen (1ª. Frase de Jesús en la cruz)

* En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso (2ª. Frase de Cristo en la cruz)

* Jesús dirigiéndose a su Madre le dice: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dice al discípulo. "Ahí tienes a tu Madre" (3ª. Frase de Jesucristo en la cruz)

* Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (4ª frase de Jesús en la cruz)

* Tengo sed (5ª frase de Jesús en la cruz)

* Todo esta consumado (6ª frase de Jesús en la cruz)

* Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu (7ª y última frase de Jesús en la cruz)

* No dirán "mirad, aquí está" ni "alli está", porque el reino de Dios está dentro de vosotros.

* No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

* Muchos son los llamados y pocos los escogidos.

* Yo soy el camino, la verdad y la vida.

* Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

* Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

* Traten a los demás como ustedes quisieran ser tratados. Esta es la esencia de todo lo enseñado por la ley y los profetas.

* Amaos los unos a los otros. En esto conocerán que sois mis discípulos.

* El que se ensalce será humillado, y el que se humille será ensalzado.

* Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

* Cuando des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

* Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo.

* Y otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de los Cielos.

* También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado. Frases de Jesus de Nazaret.

* En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.

* Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios.

* En realidad os digo que sé que uno de vosotros me traicionará.

* Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado? (Jesús reprende así a Pedro por arredrarse al caminar sobre las aguas)

* ¿Por qué te fijas en la paja que está en el ojo de tu hermano y no adviertes la viga que está en el tuyo?.

* Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

* Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

* Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

* Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

* Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consuelo.

* El mal no es lo que entra en la boca del hombre, sino lo que sale de ella.

* Conocereis la verdad, y la verdad os hará libres.

* Por sus frutos los conoceréis.

* Nos hartamos de andar por sendas de iniquidad y perdición, atravesamos desiertos intransitables.

* Aquél que esté libre de pecado que arroje la primera piedra.

* Todo aquél que hace la voluntad de mi Padre que está en lo cielos, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

* Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos.

* ¡Miren! Los estoy enviando como ovejas en medio de lobos; por lo tanto, demuestren ser cautelosos como serpientes, y, sin embargo, inocentes como palomas.

* Felices son ustedes cuando los vituperen y los persigan y mentirosamente digan toda suerte de cosa inicua contra ustedes por mi causa. 12 Regocíjense y salten de gozo, puesto que grande es su galardón en los cielos; porque de esa manera persiguieron a los profetas antes de ustedes.

* Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

* No juzguéis a los demás si no queréis ser juzgados. Porque con el mismo juicio que juzgareis habéis de ser juzgados, y con la misma medida que midiereis, seréis medidos vosotros.

* Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

* Como ustedes saben, los que se consideran jefes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de todos. Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.

* Ustedes han oído que se dijo: "Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo." Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos? Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto hasta los gentiles?

* Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa y por el evangelio, la salvará. ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida? Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

* "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente." Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: "Ama a tu prójimo como a ti mismo." De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.

Frases de Jesucristo.

martes, 21 de junio de 2011

Recordar es lo mismo que revivir


La palabra "recordar" viene del latín "recordari", formado de re (de nuevo) y cordis (corazón). Recordar quiere decir mucho más que tener a alguien presente en la memoria. Significa "volver a pasar por el corazón". Si yo le digo a alguien que lo estoy recordando, le estoy diciendo que lo estoy volviendo a pasar por mi corazón. La palabra "acordar", tiene una etimología similar. Viene del latín accordare, de a (proximidad) y cordis (corazón). Es decir "unir los corazones". Es verdad que recordar tiene el étimo cor, cordis 'corazón'.

Pero en latín cor, cordis no era la sede del sentimiento sino el asentamiento físico de la mente, del pensamiento o de lo que llamamos "cerebro". Los antiguos romanos y griegos no situaban la mente en la cabeza (caput, capitis), ni en el cerebrum ('los sesos") sino dentro del pecho.

Por tanto, recordar significa etimológicamente volver a pasar por el corazón, es decir, por la mente.

miércoles, 11 de mayo de 2011


La esperanza no es fingir que no existen los problemas, es realmente la forma más exacta de encontrar las soluciones, que nos brinda la vida cotidiana.

Es la confianza de saber que estos no son eternos, que las heridas curarán, y las dificultades se superarán. Es tener fe, es una fuente de fortaleza y renovación absoluto de nuestro interior, la que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.

Cuando el amor profundo de tú vida no te quiere, cuando la llamada que esperas nunca llega, cuando no consigues el trabajo que deseas, cuando no recibes la invitación que esperabas..... el mensaje no es que no te lo mereces..... el mensaje no es que no eres importante..... el mensaje es que tú mereces algo mejor. Cada vez que sientas decepción por no recibir lo que deseas ó esperas, no lo veas como rechazo ó mala suerte.... simplemente piensa que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que esperabas obtener de la vida.

La vida está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras distintas ó diferentes. Algunos, buscamos amor, paz, armonía, comprensión, ternura. Otros sobrevivimos día a día, semana a semana, mes a mes, y de año a año. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos con alegría, que la vida , con sus constantes alegrías, y sus penas, debe ser vivida a plenitud día a día.

Aunque vivamos en una mansión de cuarenta cuartos, rodeados de riquezas y siervos los cuales nos sirven a plenitud ó en una choza humilde, ó luchemos de mes en mes para pagar el alquiler, tenemos el poder absoluto de estar totalmente satisfechos, y vivir una vida con verdadero significado.

Día a día, semana a semana, mes a mes, año a año, tenemos ese poder absoluto, gozando cada momento que nos ofrece la vida, y regocijándonos de cada sueño. Porque, cada día es nuevo y flamante, y podemos empezar de nuevo y realizar todos nuestros más anhelados sueños, en un mundo futurista.

¡CADA DÍA ES NUEVO, Y SI LO VIVIMOS PLENAMENTE, PODREMOS REALMENTE GOZAR DE LA VIDA Y VIVIRLA A PLENITUD, Y REALIZAR NUESTROS MÁS ANHELADOS SUEÑOS FUTUROS!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Alguna vez...



Los altos árboles del bosque, erguidos hacia el cielo, instruían al pequeño árbol que crecía entre ellos.

- Alguna vez - decían - , alguna vez serás alto como nosotros y entonces podrás ver el agua cristalina de los lagos allá abajo, la nieve virginal entre las montañas allá arriba. Alguna vez...
El viento, cuando bajaba a la altura del árbol pequeño, también le informaba.

- Vengo de todas partes y lo sé todo. Conozco los bosques, los ríos, los mares, los campos, las ciudades de los hombres... Cuando seas grande te contaré cosas... Alguna vez...
Al llegar la primavera, cuando los pájaros venían en busca de calor y alimento, piaban comentando:

- Hay sitios donde todo es arena; donde todo es nieve; hay sitios donde todo es agua... Alguna vez, cuando seas más alto y más sólido, haremos nuestros nidos en tus ramas y te contaremos todo lo que sabemos. Alguna vez...
Y el pequeño árbol seguía inmóvil, repitiendo a todas sus hojas tiernas esas palabras excitantes:

- Alguna vez, alguna vez...
Pero ese "alguna vez" era lento, resultaba lejísimo. El pequeño se impacientaba y preguntaba cosas a la lluvia, al granizo, a la nieve. Todos conocían el mundo. Todo parecían sabios y aventureros. Todos terminaban diciéndole: "Alguna vez, alguna vez..."

Una tarde, por fin, sucedió algo novedoso. Pasó junto al pequeño árbol un hombre corpulento de barba oscura y ojos grandes conduciendo un asno con la brida. Montada en el animal iba una mujer muy hermosa y dulce que estaba embarazada. Se detuvieron y el hombre musitó:

- Esto es lo que necesito. Perdóname pequeño árbol pero debo cortarte.
Y con un hachazo ocasionó la primer herida en la madera del joven árbol. Este suspiró y sangró un poquito de savia. El dolor era intenso. El hacha penetraba cada vez más en su carne vegetal. Se sentía débil, indefenso y solo. No lamentaba tanto su sufrimiento físico como ese "alguna vez" que temía perder para siempre.

El hombre no cejó en su intento. Cortó todo el árbol en trozos pequeños y los acomodó en el morral. Siguiendo el camino, llegaron a un lugar donde había un buey y otros animales. Allí el hombre sacó los trozos, los cepilló, los pulió y los ensambló, quedando el árbol transformado en una cunita rústica.

La cunita, al mecerse parecía gemir: "alguna vez, alguna vez..."

Todavía aquel pobre árbol no había comprendido cual sería su misión. Pero esa noche, justamente a las doce, sintió un débil llanto. Una música y una luz extrañas envolvieron el lugar. Se escuchaba un sedoso revoloteo de ángeles. El llanto del niño que acaba de nacer parecía más bien un canto.

El árbol hecho cuna notó que depositaban entre sus maderas cubiertas de heno tibio el cuerpecillo de una criatura muy especial. Y lo sintió moverse suavemente en su interior.

De pronto intuyó que el "alguna vez" ya había llegado.

Ni los árboles altísimos, ni el viento, ni los pájaros, ni las nubes habían experimentado nunca la gloria que en ese momento él gozaba, cuando ya no era más árbol sino cuna. Ahora, estaba como en la gloria. Estaba con Dios mismo.

Mientras tanto, en el bosque, todos apenados comentaban: "pobrecito arbolito, ha quedado frustrado, ya nunca tendrá "alguna vez"...

Arbol nuevo,
sabia nueva.
Dolor.
Un gran amor.
Sólo salva
un gran amor.

domingo, 27 de febrero de 2011

CUENTO SUFI


Los sufis constituyeron una corriente mística -que nosotros conocemos más como la filosofía de los derviches-, que utilizaba la parábola y el cuento para transmitir sabiduría, como casi todos los pueblos místicos de la historia.

El protagonista de las historias sufis es siempre el mismo, se llama Nasrudím y es un personaje muy particular. A veces es un viejo decrépito, a veces es un joven; otras, un sabio y otras un torpe o un tonto. También aparece como un hombre adinerado, o como un mendigo. Pero siempre se llama Nasrudím. Que esos personajes tan distintos tengan el mismo nombre, quizá sirva para mostrar que nosotros somos, también, cada uno de esos personajes. O tal vez, que tenemos la capacidad de ser de diferentes maneras.

Específicamente en esta historia, Nasrudím es un hombre que, por alguna razón que él desconoce, ha cosechado fama de ser lo que entre los sufis se denomina "un iluminado", esto es, alguien que ha logrado un cierto conocimiento sobre cuestiones importantes y trascendentes para otros. El, sin embargo, sabe que en realidad no sabe nada; está convencido de que lo único que él ha hecho es viajar y escuchar, pero que con certeza no tiene grandes cosas para decir.


El cuento empieza cuando Nasrudím llega a un pequeño pueblo en algún lugar de Medio Oriente. Era la primera vez que estaba en ese pueblo y una multitud se había reunido en un auditorio para escucharlo. Nasrudím, que en verdad no sabía qué decir, se propuso improvisar algo. Entró muy seguro y se paró frente a la gente. Abrió las manos y dijo:

- Supongo que si ustedes están aquí, ya sabrán qué es lo que yo tengo para decirles.

La gente dijo: - No... ¿Qué es lo que tienes para decirnos? No lo sabemos. ¡Háblanos!

Nasrudím contestó: - Si ustedes vinieron hasta aquí sin saber qué es lo que yo vengo a decirles, entonces no están preparados para escucharlo.

Dicho esto, se levantó y se fue.

La gente se quedó sorprendida. Habría sido un fracaso total si no fuera porque uno de los presentes, mientras Nasrudím se alejaba, dijo en voz alta: - ¡Qué inteligente!

Y como siempre sucede, cuando uno no entiende nada y otro dice "¡qué inteligente!", para no sentirse un idiota uno repite: "sí, claro, qué inteligente". Y entonces, todos empezaron a repetir: - ¡Qué inteligente!.

Hasta que uno añadió: - Sí, qué inteligente, pero... qué breve.

Y otro agregó: - Tiene la brevedad y la síntesis de los sabios. ¿Cómo nosotros vamos a venir acá sin siquiera saber qué venimos a escuchar? Qué estúpidos que hemos sido. Hemos perdido una oportunidad maravillosa. Qué iluminación, qué sabiduría. Vamos a pedirle a este hombre que dé una segunda conferencia.

Entonces fueron a ver a Nasrudím, aludiendo que su conocimiento era demasiado para reunirlo en una sola conferencia. Nasrudím dijo que no, que de ninguna manera, que su conocimiento apenas alcanzaba para una conferencia y que jamás podría dar dos. La gente dijo: - ¡Qué humilde! E insistió en que querían escucharlo una vez más, hasta que finalmente, después de mucho empeño, Nasrudím accedió.

Al día siguiente, el supuesto iluminado regresó al lugar de reunión, donde había más gente aún, se paró frente al público e insistió en su técnica:

- Supongo que ustedes ya sabrán qué he venido a decirles.

La gente, cuidando de no ofender al maestro con la infantil respuesta de la anterior conferencia, dijo:

- Sí, claro, por supuesto que lo sabemos. Por eso hemos venido.

Nasrudím bajó entonces la cabeza y añadió:

- Bueno, si todos ya saben qué es lo que vengo a decirles, yo no veo la necesidad de repetirlo.

Se levantó y se volvió a ir.

La gente volvió a quedar estupefacta. Hasta que alguien, otro alguien, gritó: - ¡Brillante!, tras lo cual el resto comenzó a decir:

- ¡Sí, claro, este es el complemento de la sabiduría de la conferencia de ayer! - ¡Qué maravilloso! - ¡Qué espectacular! Y enseguida se oyó: -

¡Queremos más, queremos escucharlo más. Queremos que este hombre nos dé más de su sabiduría!

De manera que una delegación de los notables fue a verlo para pedirle que diera una tercera y definitiva conferencia. A pesar de la negativa de Nasrudím, la gente le imploró, le suplicó, le pidió una y otra vez, hasta que aquella persistencia lo persuadió y, finalmente, aceptó.

Por tercera vez, se paró frente al público, que ya era multitudes, y les dijo:

- Supongo que ustedes ya sabrán qué he venido yo a decirles.

Esta vez, la gente se había puesto de acuerdo: sólo el intendente del pueblo contestaría. El hombre, desde la primera fila, dijo: - Algunos sí y otros no...

En ese momento, un largo silencio estremeció al auditorio. Todos siguieron a Nasrudím con la mirada. Entonces, el maestro respondió:

- En ese caso, los que saben... cuéntenle a los que no saben.

Y nuevamente se levantó y se fue.

¿Cuándo y cómo sabemos, que lo que sabemos es realmente algún saber?

¿Cuándo y cómo sabemos que lo que creemos, o sabemos que somos hoy, seremos mañana?

¿Cuánto es en realidad lo que sabemos, más allá del propio involucramiento que limita nuestra visión de las cosas?

domingo, 20 de febrero de 2011


Los cuatro acuerdos toltecas

1. No supongas.
* No des nada por supuesto.
* Si tienes duda, aclárala.
* Si sospechas, pregunta.
* Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que NO TIENEN FUNDAMENTO.
2.- Honra tus palabras.
* Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
* Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.
* Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
* Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
3. Haz siempre lo mejor que puedas.
* Si siempre haces lo mejor que puedes, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada
4.- No te tomes NADA personal.
* Ni la peor ofensa.
* Ni el peor desaire.
* Ni la más grave herida, debes tomarlo personal.
* Quien te ofende tiene un veneno que descarga contra ti, por no saber cómo deshacerse de él.
* En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.
Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos 4 acuerdos tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello. En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.

miércoles, 16 de febrero de 2011


La lección de cada fracaso
“Una persona inteligente se recupera enseguida de un fracaso, pero una persona mediocre tarda mucho en recuperarse de un triunfo”

Thomas Alva Edison nació en 1847. Era el séptimo hijo de una familia humilde recientemente establecida en Ohio y que había pasado por numerosas penalidades. A los ocho años, el pequeño Thomas acudió por primera vez a la escuela. Después de tres meses de asistencia a clase, un día regresó a su casa llorando: el maestro lo había calificado de alumno 'perezoso e inútil'.

Su madre logró que el chico fuera readmitido en la escuela y aquello supuso un gran respaldo para él: 'Descubrí que una madre es algo maravilloso. Fue la defensora más entusiasta que hubiera podido tener cualquier niño, y fue precisamente entonces cuando tomé la decisión de que sería digno de ella y le demostraría que no estaba equivocada.'

A los doce años trabajaba vendiendo periódicos en el tren matutino que iba de Port Huron a Detroit. En la ciudad de destino el tren hacia una parada de seis horas, que el pequeño Edison aprovechaba para ir a una biblioteca pública donde empezaba por el primer libro del panel inferior y seguía por orden con los demás hasta terminar con toda la estantería.

No se conformaba con leer insaciablemente, sino que probaba diferentes experimentos basándose en lo que leía. Utilizaba un vagón vacío como taller y laboratorio, y pronto comenzó a editar el Grand Trunk Herald, un sencillo semanario del que tiraba cuatrocientos ejemplares.

A los dieciséis años empezó a trabajar como telegrafista. A los dieciocho, obtuvo un empleo en la Western Union y se trasladó a Cincinnati y luego a Boston. Edison ideó a los veintiún años un instrumento muy simple para el recuento mecánico de votos. Al año siguiente, en 1869, consiguió en Nueva York un empleo de condiciones muy ventajosas, después de haber resuelto una grave avería en un indicador telegráfico que señalaba los precios del oro en la Bolsa.

A los treinta años llevó a cabo uno de sus primeros inventos importantes, el fonógrafo. A continuación, se propuso encontrar un material que permitiera construir una bombilla incandescente. Al fin, consiguió un filamento de bambú carbonatado que alcanzaba la incandescencia sin fundirse.

El 21 de octubre de 1879 Edison realizó la primera demostración pública ante más de tres mil personas reunidas en Menlo Park (California), con una bombilla que lució ininterrumpidamente durante 48 horas. Edison logró comercializar un primer prototipo viable de bombilla eléctrica que llegaba a funcionar 1200 horas.

Hubo muchos más inventos, bastantes de los cuales fueron la base para el avance de la industria eléctrica, la electrónica y el cine. Cuando Edison falleció en Nueva Jersey en 1931, era ya considerado como uno de los más importantes inventores de la historia, con más de mil trescientas patentes en los más diversos ámbitos.

De todos aquellos logros, quizá el de la bombilla incandescente requirió de él un particular esfuerzo. Durante ochocientos días, con bastantes de sus noches, apoyado por sus colaboradores, tuvo la paciencia de ensayar con más de mil fibras diferentes, tanto vegetales como minerales y animales.

Se cuenta que, durante las últimas semanas, uno de sus colaboradores le preguntó por qué persistía de esa forma en aquel empeño, tras casi mil intentos sin haber conseguido otra cosa que fracasos. Edison le respondió con sencillez: “No son fracasos. En cada experimento he descubierto un motivo por el que la bombilla no funcionaba. Gracias a eso, he logrado saber ya mil formas de cómo no se debe hacer una bombilla”.

Cada error trae consigo una enseñanza, aunque sólo sea un simple detalle que corregir y mejorar. Hay muchas cosas que no nos salen bien, y a lo mejor llevamos tiempo aparentemente sin avanzar, pero, si seguimos buscando pequeños detalles en que mejorar, sin desalentarnos, quizá ya hemos aprendido mucho y nos falta poco para llegar a un buen resultado.

Se ha dicho que “una persona inteligente se recupera enseguida de un fracaso, pero una persona mediocre tarda mucho en recuperarse de un triunfo”. A veces, los fracasos son un modo de aprender y, en cambio, los éxitos nos hacen acomodarnos en una mediocre complacencia.

Fuente: http://www.interrogantes.net

viernes, 28 de enero de 2011

Caminos Lejanos...


Me gusta la gente que me quiere
y de eso no se toma vacaciones.
Los que hacen del sentimiento
el candado entre nuestros corazones.
Me gustan los amigos presentes
que comprenden mis silencios,
aquellos que nunca permiten
que les diga que lo siento...
Me gustan los compañeros puros
que no intoxican el abrazo,
los que hacen de la lealtad
amaneceres, nunca ocasos...
Me gustan los hermanos de la vida
que acompañan mis tormentas
son los que iluminan mi alma
y mis soles despiertan...
Me gustan los que sinceramente
miran de frente a los ojos
y siempre tienen a mano
los encuentros sin enojos.
Me gusta que ésta vida mía
me regale éstos hermanos
porque son el puente más seguro
de mis caminos lejanos...

Mabel Ieraci