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martes, 7 de octubre de 2014

Las doce reglas del éxito, según Steve Jobs

  • Se tú mismo y haz lo que te gusta. Seguro que no nos descubre nada, ¿pero te has encontrado alguna vez en un trabajo que simplemente odias? Seguramente habrá sido un horror el pasar tiempo allí y es que la primera clave del éxito es hacer aquello que te gusta, aquello que genera pasión, ilusión y hace que te levantes cada mañana con ganas de ello. Un trabajo o producto realizado sin pasión es un producto sin alma.
  • Se diferente. Piensa diferente. Somos muchos muchos millones de personas en este mundo, marca la diferencia.
  • Esfuérzate al máximo. Si algo te gusta, la consecuencia inmediata es que dedicarle tiempo y esfuerzo no será un problema, ‘No te duermas, el éxito genera más éxito”.
  • Haz un análisis de los pros y contras. Tan pronto como realizas un nuevo producto o crees tu nueva empresa, crea una lista de pros y contras de la misma. Es importante tener las debilidades muy presentes y eliminarlas lo antes posible.
  • Sé emprendedor. Esperar no sirve de nada, el éxito no cae del cielo, lo busca uno. Busca lo próximo, una idea que nadie a experimentado anteriormente y esfuérzate al máximo en ella
  • Piensa en tus pasos futuros. Comienza dando un pequeño paso capaz de convertirse en un gran salto el día de mañana, no olvides planificar el futuro pero centrarte en un grupo de tareas reducidas y simples para comenzar y posteriormente evoluciona tu idea hasta crear el producto definitivo.
  • Aspira a ser el líder. No existe mejor forma de demostrar quien es el líder que utilizando tecnologías rompedoras que nadie más usa. Selecciona lo mejor de la industria y úsalo en tu propio beneficio, se el primero y conviertela en un estándar de la industria.
  • Visualiza el resultado. La gente te valorará por el resultado así que enfócate en él e intenta ofrecer el mejor posible usando la mejor calidad, el diseño y la excelencia. El diseño es importantísimo, pero “no es sólo como se ve o qué parece, es como funciona“.
  • Pide opinión. Comprueba tus ideas con personas de diferentes orígenes a los tuyos, cada persona te aportará algo diferente. Enfócate en aquellos que van a usar tu producto y escucha a tus clientes.
  • Innova y crea, no copies. La diferencia entre un líder y un seguidor es clave, marca la diferencia y dedica la mayor parte de tu tiempo en cosas nuevas. Concéntrate en las creaciones importantes y en la innovación. Contrata a gente que queira hacer los mejores productos del mundo y pon a su disposición todos los medios.
  • Aprende del fracaso. La mejor forma de mejorar es aprender de tus propios errores, cuando innovas cometes errores. Es bueno admitirlos y seguir mejorando tus otras innovaciones.
  • Aprende continuamente. Todo el mundo tiene algo que aportarte: clientes, competidores, socios… escucharlos, aprende de ellos y entiende su punto de vista.

lunes, 23 de septiembre de 2013

UNA PAREJA INSEPARABLE

Señor Sinay: *¿Es cierto que todo se logra con sacrificio y esfuerzo?* ¿Qué
papel ocupa la motivación y la historia personal de cada uno?
María Beatriz Burroni Zubeldía
RE:
Los antiguos griegos creían que en cada persona habita un daimon. A veces
caracterizado como un diablo, a veces como un ángel, el daimon sería un
impulso único e intransferible que empuja a la persona en una dirección
determinada. Hasta no tomar esa dirección habrá insatisfacción, malestar
existencial. James Hillman (1926-2011), brillante analista junguiano y
referente de la psicología de los arquetipos, desarrolló la teoría de la
bellota: así como en la semilla está el roble, y éste necesita condiciones
para desarrollar y manifestar el árbol que ya es desde un comienzo, también
cada humano es una bellota. *Las personas extraordinariamente motivadas*,
explica Hillman en El código del alma, *no lo están por estímulo externo
sino porque han oído la voz de su daimon y se han dejado guiar por ella*.
"El daimon motiva, protege, inventa y persiste con una fidelidad testaruda,
y sus recordatorios actúan de muchas maneras", escribe Hillman.
Muchas veces las historias personales y las circunstancias y contextos van
en contra del daimon. Que en la semilla esté el árbol no garantiza que cada
semilla se convierta inexorablemente en el árbol que hay en ella. Suele
haber voces ambientales y mandatos externos que se incorporan como
pensamientos propios (se llaman introyectos) y sofocan las necesidades,
propósitos y vocaciones que son otras tantas formas del daimon. Por eso,
muchas conquistas fáciles no dan satisfacción aunque otros las envidien.
Formalmente son triunfos, pero no expresan la esencia de la bellota.
Así, *logro y esfuerzo se presentan como una diada inseparable*. El primero procede del
segundo. El segundo no siempre conduce al primero, aunque le permitió a
Mahatma Ghandi decir: "Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no
en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa". *El esfuerzo
refiere a una actitud ante la vida, a un acuerdo con la voz interior del
daimon. "El esfuerzo no se negocia",* suele repetir Diego Simeone en una
feliz consigna acerca del ingrediente esencial de todo logro. Vale en el
fútbol, vale en la vida.

Diálogos del alma
Por Sergio Sinay | Para LA NACION

miércoles, 1 de agosto de 2012

CRITICAS DESTRUCTIVAS

Cómo Superar las Críticas Destructivas de otras Personas y Mejorar la Autoestima
Si tienes baja autoestima, es normal que te sientas hundida y deprimida cada vez que una persona te critica. Cada crítica es como un puñal directo a tu corazón que te hace sentir que eres muy poca mujer ¿Quieres saber cómo superar las críticas destructivas de otras personas en tres sencillos pasos y mejorar la autoestima? Si así lo deseas ¡Sigue leyendo!



Recuerdo aquellos tiempos en los que un grupo de supuestos amigos se dedicaba a criticarme continuamente: “eres feo”, “no vas a conseguir a una mujer en tu vida”, “cada día estás mas gordo”, “no creo que lo logres”, etc.

Cada vez que alguien me criticaba, reaccionaba de formas muy diferentes: unas veces me enfadaba y contestaba mal, otras fingía no importarme, incluso, a veces agachaba la cabeza avergonzado y no decía nada. Pero tuviera la reacción que tuviera, por dentro siempre me sentía igual: hundido y enfadado conmigo mismo.

Cuando llegaba a mi casa, no dejaba de darle vueltas a la crítica que me habían hecho y me sentía muy poca persona. ¿Eran conscientes quienes me criticaban del daño que me hacían?

Cuando comencé a estudiar a fondo cómo mejorar la autoestima, descubrí que no existía un método preciso para superar las críticas de los demás. Siempre encontraba el mismo consejo: “Haz caso omiso de las críticas de los demás”.

Para mi esto no era suficiente: “¿Cómo hacer caso omiso si cada crítica me golpea directamente al corazón?” Seguí investigando más y más con la esperanza de encontrar esta respuesta en algún lugar y no lo logré.

Pero mis horas de investigación sobre cómo mejorar la autoestima, me habían dado la capacidad de comprender cómo piensan y sienten en el fondo las personas. Y de repente, di con la clave que necesitaba para superar las críticas ajenas. Y ahora, quiero revelarte esta clave a ti: Comprendí que las personas que critican a los demás, ¡tienen muy baja autoestima!

Si logras comprender esto, dejarás de sufrir por las críticas de esas personas. ¿Quieres saber por qué las personas que critican tienen baja autoestima?: Porque es su modo de expresar sus frustraciones. Ellos quieren que entres en su juego para sentirse superiores a ti y aliviar sus propios problemas de autoestima. Dicho de otro modo, ellos se sienten tan inferiores, que su modo de aliviar su sentimiento de inferioridad es criticándote para sentirse superiores a ti.

Ahora que sabes esto, presta mucha atención y toma nota de las tres claves que te muestro a continuación, para que superes las críticas de los demás y logres mejorar la autoestima ¡Atenta!:

Cada vez que alguien te critique, recuerda por qué lo está haciendo: Por mucho que te esfuerces en que los demás no te critiquen, siempre existirá esa posibilidad. Lamentablemente existen muchas personas que hacen comentarios negativos sobre los demás, con la intención de hacerles sentir mal. La clave para no verte afectada, es que seas más lista que ellos y sepas darte cuenta de porqué te critican. Ellos critican, porque al igual que tú, tienen baja autoestima. ¡Quizás tú no hayas caído en criticar a los demás para aliviar tu sentimiento de inferioridad! Pero ellos sí. Si ven que eres un blanco fácil para sus críticas, tratarán con frecuencia de que te sientas abatida para sentirse superiores a tu costa y aliviar sus propios problemas de autoestima. ¿No te resulta esto digno de lástima? Cada vez que alguien te critique recuerda porqué lo está haciendo y encontrarás la fuerza que necesitas para que no te duela la crítica y tan solo sientas lástima por esa persona que necesita hundir a los demás para sentirse superior.
No respondas a la crítica enfadándote ni agachando la cabeza: Si respondes a las críticas de una persona enfadándote o agachando la cabeza ¡Esa persona habrá conseguido lo que quería! Enfadarte, molestarte, y hacerte sentir mal. No entres al trapo intentando criticarles también a ellos o respondiendo con un comentario mordaz. ¡No les des el gusto! ¡No les des lo que quieren! Recuerda: Aquellos que critican son más dignos de lástima que de reproche.
Cuando te critiquen, ¡sonríe! o responde “¡no me digas!”: Si te limitas a sonreír, o dices algo como: “¡no me digas!”, estarás haciendo lo mejor que puedes hacer. Triunfarás por encima de sus intenciones de hacerte sentir mal o enfadarte. Es el mejor modo de no consentir que suba momentáneamente la autoestima de esa persona a costa de la tuya. Si sorprendes a los críticos con una reacción distinta a la que ellos esperan, habrás evitado que se crean superiores a tu costa ¡Les impedirás lograr su objetivo de verte molesta o hundida! ¿Imaginas qué gusto poder sonreír cuando el otro está esperando verte molesta para subir su autoestima a costa de la tuya? ¡Ja! ¡Cuando yo aprendí a hacer esto, logré enormemente mejorar la autoestima! Anota esta gran frase de Jerry Minchinton para nunca olvidarla: “Me niego a sentirme mal sólo para hacer que otros se sientan mejor”.
A partir de ahora cuando recibas una crítica, recuerda porqué aquellos que critican realmente lo hacen. Yo tenía baja autoestima, pero por lo menos no me dedicaba a hundir a los demás para aliviar mi frustración. Esto sentí: lástima por estas personas y nunca más les volví a dar importancia. Recuerda también las otras dos claves, sorpréndeles con una reacción diferente, ¡no les des lo que quieren y te sentirás más segura!

Espero que no pases por alto estas valiosas enseñanzas y realmente luches por aplicarlas. Nada se consigue de la noche a la mañana, y solo por leer estas líneas no habrás superado las críticas de los demás. Tan solo concéntrate en cambiar tus reacciones cuando llegue el momento, no será fácil al principio, quizás las primeras veces aún no lo logres, pero se persistente como yo lo fui y lo lograrás. Si algo puedo garantizarte, es que si no te rindes, finalmente lograrás mejorar la autoestima.
Cristobal Tobal
http://superatubajaautoestima.com

miércoles, 8 de septiembre de 2010


La desilusión


Quizás podemos decir que la desilusión es necesaria para existir. Lo que sería demasiado egocéntrico es afirmar que la desilusión nos es ajena y no nos perturba.

Por otro lado es fácil pensar que vivir ilusionado resulta muchas veces ingenuo y casi molesto para las demás personas, que probablemente dudarán de nuestro raciocinio intelectual…acertadamente.

Un personaje ilusionado puede parecer mítico, un tanto creyente al destino de las cosas con un toque de lo mágico. Habrán escuchado muchas veces esos sujeto, sujetados a la suerte que sin trabajar mucho con la realidad y el deseo se sumergen en las aguas del destino y esperan que un buen viento los lleve a un magnifico puerto, sin haber remado ni siquiera una vez.

Es claro que en esta situación se ve la vagancia del ser. Someterse a la deriva, impulsado por los vientos del destino, es tristemente un profundo acto de pasividad e indefensión.

Aquel que se entregue a esta neurosis de destino buscará evitar la desilusión convenciéndose que su camino ya está señalado….y si la cosa es así, para que hacer el esfuerzo.

La primera desilusión, desilusión primordial que nos transforma en sujetos es la falta, nadie goza de la completud. Todos llevamos la muerte en sima y una interminable lista de imposibilidades.

Se debe abandonar el amor perfecto, se debe abandonar el dominio perfecto de nuestra existencia. Entonces la desilusión es el proceso necesario para poder pasar a la imperfecta adaptación de la realidad.

Pero que paradójico ¿no? porque es común escuchar no se puede vivir sin sueños, entonces soñar es apropiado, pero nos expone a la desilusión y a la pena.

Digamos así, el que camina por el sendero de lo apropiado y deja de observar la brújula de su deseo se pierde inexorablemente en una vida opaca y en este sentido, la ilusión es una forma de acercamiento a la realización de un deseo.

Pero cuidado el que se ilusiona tiene que lidiar con la realidad para poder llevar a cabo (siempre de manera parcial) su deseo.

Ahora otra forma de pensar el uso de la palabra ilusión es emparentándola con el significante espejismo. Un espejismo sería algo que no existe y que en todo caso confunde, habitualmente seria una imagen placentera que se nos escapa. Por suerte se escapa puesto que si nos atrapara estaríamos en el territorio de las psicosis.

Entonces en este caso la desilusión, seria la vuelta a la realidad.

La realidad toma protagonismo, pero no deja de ser lo que verdaderamente es, una realidad psíquica que no es dueña de la verdad, sino que solo disfrutan una parte de ella, algunos efectos de verdad que en galardonan nuestro narcisismo.

Lo expuesto no es más que algunas frases desordenadas que pretenden reivindicar algunos pensamientos Freudianos y entre ellos a La Desilusión y su función en la vida psíquica.

En cada sujeto habita el amor, el odio, la ilusión y la desilusión, nadie tiene el equilibrio de ellos en sí, nadie transmite a la perfección sus discurso, nadie sabe como comunicarse con el otro y quizás lo más desilusionante es que nadie sabe exactamente de lo que es capaz de hacer.

Ps Gustavo Filippi

www.palabrasinconscientes.es.tl

¿Cuál fue tu gran desilusión?

miércoles, 25 de agosto de 2010


Si puedes…
Si puedes conservar tu cabeza, cuando a tu rededor todos la pierden y te cubren de reproches; Si puedes tener fe en ti mismo, cuando duden de ti los demás hombres y ser indulgente para su duda,
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Si puedes conservar tu cabeza, cuando a tu rededor todos la pierden y te cubren de reproches; Si puedes tener fe en ti mismo, cuando duden de ti los demás hombres y ser indulgente para su duda; Si puedes esperar y no sentirte cansado por la espera, Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira.
Y si eres odiado, no devolver el odio, sin que te creas por eso ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo; Si puedes soñar, sin que los sueños imperiosamente te dominen; Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objeto único; Si puedes acercarte en el Triunfo y el Desastre y tratar de la misma manera a esos dos impostores.

Si puedes aguantar que a la verdad por ti expuesta la veas retorcida por los pícaros para convertirla en lazo de los tontos; contemplar que las cosas a que diste vida se han deshecho, y agacharte a construirlas de nuevo, aunque sea con gastados instrumentos.

Si eres capaz de juntar en un solo haz todos los triunfos y arriesgarlos a cara o cruz en una sola vuelta y, si perdieras, empezar otra vez, como cuando empezaste,y nunca más exhalar una palabra sobre la pérdida sufrida.

Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios a que te obedezcan, aun después de haber desfallecido y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra cosa que la voluntad gritando: “ Persistir es la orden”.

Si puedes hablar con muchedumbres y conservar tu virtud, o alternar con reyes y no alterar tus personales rasgos; Si nadie, ni amigos, ni enemigos, pueden causarte daño; Si todos los hombres pueden contar contigo, pero ninguno demasiado.

Si eres capaz de llenar el inexorable minuto de sesenta segundos en la distancia final; ¡Tuya será la tierra y cuanto ella contenga y, lo que vale aún más; serás un hombre, hijo mío!

Rudyard Kipling

domingo, 4 de julio de 2010

Mira en tu jardín La flor que se abre es más importante que mil pétalos caídos



MIRA en tu jardín las rosas entreabiertas, y nunca los pétalos caídos...
OBSERVA en tu camino la distancia vencida y nunca lo que falte todavía...

GUARDA de tu mirar los brillos de alegría y nunca las nieblas de tristezas...

RETÉN de tu voz carcajadas y canciones y nunca los gemidos dolorosos...

CONSERVA en tus oídos las palabras de amor y nunca las de odio...

GRABA en tus pupilas el nacer de las auroras y nunca tus ponientes lastimosos...

CONSERVA en tu rostro las líneas de las sonrisas y nunca los surcos de tu llanto...

CUENTA a los hombres el azul de tus primaveras y nunca las tempestades del verano...

GUARDA en tus mejillas solo las caricias disfrutadas, olvida las bofetadas recibidas...

CONSERVA de tus pies los pasos rectos y puros, olvida los caminos equivocados...

RECUERDA con placer tus escaladas, olvida las desilusiones del descenso...

RECUERDA los días en que fuiste agua limpia, olvida las horas en que te sentiste pantano...

CUENTA y muestra las medallas de tus victorias, olvida las cicatrices de las derrotas...

MIRA de frente el Sol que existe en tu vida, ignora la sombra que queda atrás...

La flor que se abre es más importante que mil pétalos caídos; Y solo un mirar de amor puede llevar consigo calor para entibiar muchos inviernos...

Sé OPTIMISTA, y no te olvides que...

En la profundidad de las noches sin luna es donde brillan mucho más las estrellas !

Que tu vida sea un jardín florido !!!

www.vidapositiva.com

miércoles, 23 de junio de 2010


No sientas miedo…
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Nada esclaviza más que temer por acontecimientos que pueden llegar a pasar en el futuro. Como casi todas las emociones negativas los miedos producen un estado de inmovilidad. 

Los más frecuentes en estos tiempos tienen que ver con la inestabilidad, la ruina y la pérdida del trabajo: avatares sobre los cuales difícilmente podamos ejercer algún control.

Sí podemos ahuyentar el miedo reemplazándolo por un pensamiento constructivo o por el convencimiento de que aquello que tememos no se producirá.

Llegado el momento, los problemas deben enfrentarse con serenidad, porque el pánico impide razonar y, en consecuencia, actuar.

Mucha gente que ha pasado por experiencias similares reconoce que la catástrofe tan temida resultó menos terrible en la realidad de lo que imaginaba.

En circunstancias límites, desarrollan anticuerpos contra la parálisis del miedo y estuvieron en condiciones de defenderse.

Si la fe y la confianza se unen a nuestra voluntad de acción, siempre podremos rehacer la historia de nuestros días. La confianza además suele tener efectos altamente positivos: nos impulsa a protagonizar lo que deseamos.

Si una madre tranquila transmite seguridad a su hijo, éste recordará cumplir con las normas de tránsito y evitará dar ese paso alocado que puede llevarlo al desastre.

Si imaginamos nuestra propicia felicidad como si estuviéramos viéndola en una pantalla, es muy posible que la transformemos en realidad. También podemos transmitir buenas ondas a quienes nos rodean.

Como escribió el poeta uruguayo Mario Benedetti :

”Quiero que me relates tu último optimismo, yo te ofrezco mi última confianza”

Autor desconocido

Fuente: http://artenara.wordpress.com

martes, 24 de noviembre de 2009


Autoestima y estado de ánimo
Alfonso Aguiló www.interrogantes.net

Puede ser falso pero no se admite Cuando alguien se encuentra desanimado, se ve peor a sí mismo, y eso suele llevarle a un menor aprecio hacia sí mismo. Autoestima y estado de ánimo suelen ascender o descender de modo paralelo.
Una autoestima demasiado baja suele generar actitudes de frecuente desánimo, de no atreverse a casi nada, de desarrollar poco las propias capacidades y ver casi todo como inasequible. Con esa actitud, la derrota viene dada de antemano, antes de entrar en batalla, por esa injustificada infravaloración de uno mismo.

Cuando esa baja autoestima ha arraigado de modo profundo en una persona, hacerle comprender su error no será tarea fácil. Les cuesta mucho admitir cualquier valoración positiva de uno mismo, y cuando otras personas intentan hacérselo ver, con frecuencia lo interpreta como halagos infundados, simples cumplidos de cortesía, o bien como un ingenuo desconocimiento de la realidad, o incluso un intento de tomarle el pelo.

Que vayan de acuerdo con la verdad ¿Es bueno entonces tener una alta autoestima, cuanta más mejor? Sí, si se enfocan bien las cosas. Pero si tener una alta autoestima lleva a pensar sólo en uno mismo, a valorarse más de lo que se vale, o a un exceso de comprensión con uno mismo, a ser egoísta y engreído, etc., es evidente que eso sería malo. En ese sentido, podría decirse que tanto la baja autoestima como la excesivamente alta son destructivas para la personalidad y psicológicamente insanas.

Los sentimientos de culpa, o de vergüenza, o de insatisfacción ante algo que hemos hecho o dejado de hacer, no son sentimientos buenos ni malos de por sí. A veces serán muy necesarios, puesto que habrá cosas que haremos mal y de las que es bueno que nos sintamos culpables y avergonzados; otras veces serán inadecuados, porque nos atormentan de modo patológico y tienen un efecto destructivo y contraproducente. Se trata de sentimientos que, como todos, deben tener medida y adecuación a su causa.

Madurez y peso propio A medida que una persona va madurando y adquiriendo solidez, su nivel de autoestima se irá haciendo más estable, gracias a un mejor conocimiento de sí misma y a poseer criterios más sólidos a la hora de encontrar motivos de propia estimación. Ya no es tan fácil que una opinión favorable o desfavorable, o un sencillo acierto o error, una buena o mala noticia, ocasionen fuertes oscilaciones en su estado de ánimo o su autoestima.

También es importante aceptar con el modelo de vida a que uno aspira. Por ejemplo, el éxito social o profesional no bastan para garantizar la autoestima; si ciframos el ideal de persona valiosa y respetable en ser capaz de alcanzar grandes resultados económicos o de reconocimiento social, dejando al margen otros criterios más sólidos, es fácil que las cosas no nos vayan bien, tanto si conseguimos esos logros como si no. De hecho, hay una constante comprobación de que si los modelos de éxito se reducen a sólo una parte de la vida y no a su conjunto, al final no se quedan satisfechos de esos éxitos ni siquiera los pocos que llegan a conseguirlos.

Pero siempre grandes ideales Está claro que tampoco se trata de rebajar los ideales para evitar las decepciones. Sería un camino fácil y equivocado. Es la estrategia del escepticismo vital, en la que se apagan los sentimientos de sana emulación y se enaltece, por el contrario, la falta de ideales y la mediocridad. Rebajar los ideales y decir que todo da igual, o que hoy día todo el mundo va a lo suyo y ya está, son actitudes que no conducen a nada bueno.

martes, 17 de noviembre de 2009


LA IMPORTANCIA DE CERRAR HERIDAS Y ABRIR PUERTAS

Ps. Paulo Daniel Acero Rodríguez
Investigador Principal Grupo Muerte y Duelo en el Contexto Colombiano, Universidad Manuela Beltrán
Director Científico Fundación Vida por Amor a Ellos



El desarrollo humano es uno de los temas centrales de organismos internacionales como las Naciones Unidas y preocupación de primer orden de los líderes mundiales, pues se entiende que no se puede separar el desarrollo económico, tecnológico y social del desarrollo de los seres humanos. Si se tienen los mejores recursos y desarrollos, pero los seres humanos se estancan, están inermes, se perciben incapaces y se resignan como si estuvieran fosilizados psicológica, emocional y espiritualmente, tendremos un futuro poco prometedor.

Desde esta reflexión, se asume que lo que garantizará un mundo mejor a las generaciones venideras, no es solo que se superen las brechas económicas y las inequidades sociales (lo cual no implica no sea una necesidad urgente), sino que se trabaje por seres humanos que, convencidos de que son superiores a aquello que les sucede, acepten el reto que la vida les hace, miren al futuro con esperanza y que tengan la determinación de abandonar la posición victimista de quedarse culpando enteramente al pasado o al presente, por su actualidad difícil y por su futuro incierto.

Si bien no se puede desconocer que los faltantes económicos, afectivos y económicos hacen mella en el ser humano en crecimiento ( y aún en aquellos que, presuntamente, ya dejaron de crecer – hasta en el proceso de la muerte hay aprendizajes y crecimientos-), tampoco se puede ignorar lo que la historia nos muestra en innumerables casos en los cuales quedan en evidencia seres humanos que han superado esos faltantes y han desarrollado estrategias de afrontamiento y características que les permite, no solamente resistir los embates de la tragedia y la adversidad, sino adoptar posiciones flexibles para reacomodarse y, aún más, crecer a partir del evento adverso, a la manera del águila que usa el viento contrario para remontarse más en las alturas.

Desde nuestra experiencia, uno de los obstáculos más grandes para crecer y desarrollarnos como seres humanos, consiste en la imposibilidad para cerrar heridas y abrir puertas para avanzar al futuro.

CARACTERÍSTICAS DE QUIENES NO HAN CERRADO HERIDAS:

- Quienes no han cerrado heridas suelen ser personas temerosas del futuro y, con frecuencia, tienen a flor de labios un “pero es que...”, un “y que tal que...” o un “este no es el momento para...”, es decir, buscan continuos justificantes para la no acción, para el no avance.
- Quienes no han cerrado heridas, no solamente pasan por la vida “mirando por el espejo retrovisor” sino que tienen como patrón de comportamiento señalar que lo que otros hicieron o dejaron de hacer en pasados años, días o meses, es la causa directa de que ellos no hayan podido alcanzar sus sueños. No dudan en señalar a otros como responsables de lo que a ellos les sucede. En términos más psicológicos, son personas con locus de control externo.
- Quienes no han cerrado heridas, con frecuencia, viven en función de criticar a los demás y no son capaces de reconocer los logros de otros y de dar crédito a que los mismos se deben a la inteligencia, entereza o habilidades de ellos, sino que pregonan que lo que los demás han obtenido ha sido producto de la suerte, del destino, de las influencias o. inclusive, de las trampas o artimañas utilizadas.
- A quienes mantienen heridas abiertas, les cuesta mucho “gozarse con los que se gozan” y les es difícil felicitar sinceramente a otros por sus avances y conquistas.
- Las personas que tienen heridas emocionales sin cerrar, buscan que los demás los compadezcan por “la vida tan dura que les ha tocado” y encuentran satisfacción en que se les diga: “antes no estas más mal”, es decir, adoptan una posición de víctimas y les encantan las políticas asistencialistas de las personas y de los gobiernos.
- Quienes tienen heridas sin sanar, tienen temor a establecer relaciones serias de pareja y por ello son superencantadores cuando las relaciones se mantienen en lo superficial, pero, a medida que se les pide asumir compromisos, o que ven que las relaciones van tomando visos de madurez, provocan situaciones que lleven a la ruptura.
- Cuando alguien no ha cerrado bien sus heridas, se deja dominar por el temor de dejar la casa paterna, y en los casos en que se atreven a dejarla solo lo hacen físicamente, pues no ponen limites a las relaciones permitiendo o invitando a sus padres a que tomen parte de las decisiones al interior de la pareja como por ejemplo: dónde vivir, como decorar, cuando y cuantos hijos tener, entre otros.
- Si no han cerrado adecuadamente sus heridas, cuando son padres, estas personas se interponen continuamente en las relaciones sociales y amorosas de sus hijos, manifestando que ninguna persona “da la talla” de los que su hij@ merece.
- Quienes tienen heridas sin cerrar, pueden llegar al extremo de enfermar a sus propios hijos para obtener ganancias secundarias, como por ejemplo, asegurarse compañía (Síndrome de Munchausen)
- Cuando una persona no ha cerrado sus heridas, ante la muerte o separación de un ser querido, suele hacer duelos complicados porque cree que ellos le dejaron el mandato de que, la única manera de demostrarles que si fueron queridos, es que jamás vuelvan a ser felices y, en consecuencia suelen sentirse mal por sentirse bien.
- Quienes no han realizado el proceso de cerrar sus heridas, “no se alegran, pero sienten un fresco” cuando otros fracasan, pues ello les hace sentirse mejor dado que “es bueno confirmar que somos los únicos caídos en desgracia…”.

Por otro lado; quienes han realizado el proceso intra e interpersonal que permite cerrar heridas, se colocan en disposición para poder, sin ningún lastre, realizar el proceso de abrir puertas.

CARACTERÍSTICAS DE QUIENES ABREN PUERTAS:

- Quienes abren puertas para si y para otros, reconocen, tanto con la razón como con la emoción, que las partidas y las separaciones son inherentes al hecho de estar vivos.
- Las personas que han dado el paso para abrir puertas, se dan el permiso de llorar cuando experimentan alguna tristeza, pues reconocen que las lágrimas son una respuesta natural a la aflicción.
- Los que se colocan en posición de abrir puertas, no temen mostrarse vulnerables, de manera que pueden hablar con otros de sus temores y vacíos, dándose la posibilidad de recibir expresiones de apoyo y compañía.
- Quienes abren puertas, reconocen que hay cosas que no se pueden manejar solos y, en consecuencia, se permiten buscar ayuda.
- Las personas que cerraron sanamente sus heridas y abren puertas, prefieren abrazar a otros que abrazarse a la pena.
- Quienes abren puertas son capaces de reconocer y expresar sus emociones, pues comprenden que no hay emociones buenas ni malas sino emociones expresadas adecuada o inadecuadamente y que el mayor problema es no darle palabras al dolor, pues cuando esto no se hace el cuerpo habla a través de las enfermedades.
- Quienes han determinado permitir que sus heridas cierren, a pesar de lo doloroso del proceso, y abren nuevas puertas, construyen un recuerdo agradecido de las personas que les acompañaron por algún momento, largo o breve de la vida, pues comprenden que cada persona que nos acompaña en el camino de la vida trae una lección que no debe ser desestimada.
- Los seres humanos que abren puertas generan para si y ayudan a otros a generar identidades diferenciadas, pues saben que obligar a otros a cumplir los sueños propios, equivale a impedir que ellos realicen los suyos.
- Para estar en el grupo de quienes abren puertas, hay que tomar la determinación de no reprobar el curso en el que nos inscriben quienes se separan de nuestro lado, y se disponen a integrar la experiencia vital de la pérdida y construir sentido a partir de la experiencia compartida y la nueva etapa que viene con toda pérdida.

Mediante este escrito, la pretensión es que nos cuestionemos sobre que la posición que estamos asumiendo ante la vida y lo que ella nos coloca como tarea. ¿Estamos aún en el lado de los que mantienen sus heridas sin cerrar y sin sanar? o ¿ya estamos realizando las acciones necesarias para ser de aquellos que abren puertas para si y para otros? Tal vez este momento del año es una excusa perfecta para darnos a la tarea de entrar en el próximo más sanos y sin ataduras que nos amarren a lo que nos hicieron a dejaron de hacer en el pasado o a lo que nos dijeron o dejaron de decir; pero también para hacer lo que corresponda para reparar las heridas causadas a otros por lo que hicimos o dejamos de hacer o por lo que dijimos o dejamos de decir.

lunes, 7 de septiembre de 2009


Dejando huellas.
________________________________________



Por Judith Cruz Bermúdez. Chiapas - México


La tierra tiembla cada vez mas frecuente
Creo que le duele algo...
Algo siente muy profundo,..Muy dentro de ella
Tenemos que dejar huella...
En nuestro paso por la tierra
Dejemos huella, huellas con las que podamos ser recordados
Por las nuevas generaciones
Y vean con cariño y agradecimiento
Nuestra existencia...
Reciclemos, plantemos arboles, organicemos
Campañas para limpiar nuestro planeta
Nuestro entorno, nuestros rios, nuestras calles
Nuestra casa, nuestro corazón...
Un alma y un corazón envenenados
No piensan mas que en si mismos
Y ademas.... no dan vida.
El agua cada vez es menos
Los cambios climáticos
Cada vez más bruscos
La contaminación cada vez más grande
El consumismo, nos lleva al vacío
Rescatemos algo de lo que nos queda
Esto no es una causa perdida...
Dejemos huella
Dejemos a un lado el resentimiento
La avaricia, el egoismo, la tristeza la desolación
Y dejemos que el amor nos invada
Y nos involucre con nuestro planeta
Dejemos huellas
Hagamos equipos, inventemos estrategias
Hagamos de este mundo un mundo mejor
Y comencemos con nosotros mismos
Desde el momento que abres los ojos por la mañana
Agradece a dios tu existencia
Despierta con una sonrisa
Hazte el día más interesante
Has ejercicio, alimentate bien
Ríe disfruta cada momento, platica
, canta, baila, toma agua lo más que puedas
Tu existencia es maravillosa
Deja huella...
No necesitas que nadie te ame si te amas a ti mismo
Y si te amas a ti mismo amaras este mundo
Tu tierra, tu entorno, tu existencia y las nuevas generaciones
Dejemos huella...

domingo, 6 de septiembre de 2009

Mi primera vez "En el diván"

El mecanismo psíquico del olvido no funcionó en mi caso... recuerdo perfectamente mi primera vez.

Y no porque aquel inédito encuentro con un terapeuta resultara un fracaso (de hecho, fue muy positivo) sino por las circunstancias pecuniarias que lo rodearon.

“Yo cobro el mes por adelantado”, me espetó a bocajarro.

“Yo pago religiosamente al cumplirse el mes de servicios que alguien me brinda”, le contesté, entre sorprendido y desafiante.

“Lo siento, ese es mi sistema”, replicó el profesional inmutable.

“Hagamos un trato”, sugerí conciliador. “Le pagaré todo el mes el día 15, de modo que usted me analizará durante la primera quincena en la confianza de que yo le pague y, durante la segunda quincena, yo confiaré en que usted siga analizándome porque ya le he pagado. Compartamos el riesgo”.

No le gustó. Pero aceptó.

Cuando le entregué un sobre con lo correspondiente al primer mes de sesiones, me preguntó –mientras contaba los billetes– “¿Por qué en un sobre?”

“¿Y por qué no en un sobre?”, atiné a balbucear, para agregar (ya un poco mosqueado) “No hace falta que los cuente... ya lo hice, con mucho cuidado, en casa”.

Me clavó la mirada, se tomó unos segundos y sentenció “No hay que tener vergüenza de hablar del dinero”.

Debe haber sido el ambiente el que me provocó una inmediata regresión mental a las multitudinarias comidas familiares de mi niñez, en las que mi abuelo nos inculcaba aquello de “en la mesa no se habla de dinero”.

Mi error había sido confundir la mesa con el diván...

Y es una pena que hoy recuerde con más precisión esas minucias de los honorarios que los detalles de la exitosa terapia.

Pero ya lo dijo Don Sigmund: “El olvido es, quizás, más misterioso que el recuerdo”.

Pancho Ibañez

viernes, 31 de julio de 2009


Que es vivir..? --------------------------------------------------------------------------------



Caminar por la calle sin tener miedo,
saber decir que no,

levantarse a cualquier hora y no sentirse culpable,

comer cuando se tiene hambre,

saber decir que sí,

cumplir con las obligaciones sin sentirse obligado,

poder mirar a todos sin sentirse avergonzado,

estar contento con uno mismo,

trabajar sin que sea trabajo,

tener ganas de vivir, tener conocimiento de sí mismo,

tener miedos y superarlos,

no tener miedo de tener miedo,

saber compartir lo que se tiene,

dar a los que amamos y tener tiempo para nosotros,

caminar por una playa desierta y sentirse acompañado,

tener amigos que nos quieran,.... que nos soporten,

poder conversar con nuestros hijos,

poder saber estar en silencio,

saber que hay cosas que nos preocupan,.... que nos exceden,

tener conciencia de que nos aman y no buscar que nos amen,

sentir que estamos vivos,

saber aceptar lo que nos toca,

reír y llorar cuando queremos,

poder descansar sin que nos cansemos,

poder mirar las estrellas sin que nos olvidemos de nosotros, de nada, de nadie,

saber pedir perdón, saber sufrir, olvidar, perder, ganar, perdonar, morir, y poder dar sin que nos importe,

saber que podemos equivocarnos,

reconocer que hay personas que no nos quieren,

saber soñar, pero sin vivir soñando,

poder mirar mañana y no darle importancia, no tener de que arrepentirse, pero saber hacerlo,

aceptar al prójimo como es,

saber comprender el llanto de los demás,

estar contentos por lo que somos,

saber jugar como los niños,

tener conciencia de que somos muy poco, pero también muy importantes,

saber ser feliz y saberlo,

saber que somos un mundo en el que cabe todo un mundo, no mentirnos,

saber que para alguien somos un mundo,

saber aceptar lo que nos dan, no exigir, poder dar cuando nos piden,

saber dar sin que nos pidan,

saber ser orgulloso,

saber ser humilde,

saber mirar una mujer,

saber mirar un hombre,

no tener miedo de nuestra libertad,

no tener ataduras, pero amar las que tenemos,

poder y saber cambiar,

poder y saber: hacer, decir, pensar, amar, todo.

Saber vivir entonces es: empezar a vivir.