martes, 21 de junio de 2011

Recordar es lo mismo que revivir


La palabra "recordar" viene del latín "recordari", formado de re (de nuevo) y cordis (corazón). Recordar quiere decir mucho más que tener a alguien presente en la memoria. Significa "volver a pasar por el corazón". Si yo le digo a alguien que lo estoy recordando, le estoy diciendo que lo estoy volviendo a pasar por mi corazón. La palabra "acordar", tiene una etimología similar. Viene del latín accordare, de a (proximidad) y cordis (corazón). Es decir "unir los corazones". Es verdad que recordar tiene el étimo cor, cordis 'corazón'.

Pero en latín cor, cordis no era la sede del sentimiento sino el asentamiento físico de la mente, del pensamiento o de lo que llamamos "cerebro". Los antiguos romanos y griegos no situaban la mente en la cabeza (caput, capitis), ni en el cerebrum ('los sesos") sino dentro del pecho.

Por tanto, recordar significa etimológicamente volver a pasar por el corazón, es decir, por la mente.

jueves, 2 de junio de 2011


A eso de caer y volver a levantarte

A eso de caer y volver a levantarte.
De fracasar y volver a comenzar.
De seguir un camino y tener que torcerlo.
De encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso no le llames adversidad,
Llámale sabiduría.

A eso de sentir la mano de DIOS
Y saberte impotente.
De fijarte una meta y tener que seguir otra.
De huir de una prueba y tener que encararla.
De planear un vuelo y tener que recortarlo.
De aspirar y no poder, de querer y no saber,
De avanzar y no llegar.
A eso no le llames castigo,
Llámale enseñanza.

A eso de pasar días juntos radiantes.
Días felices y días tristes.
Días de soledad y días de compañía.
A eso no le llames rutina,
Llámale experiencia.

A eso de que tus ojos miren
Y tus oídos oigan.
Y tu cerebro funcione y tus manos trabajen.
Y tu alma irradie, y tu sensibilidad sienta.
Y tu corazón ame.
A eso no le llames poder humano,
Llámale milagro divino…

miércoles, 11 de mayo de 2011


La esperanza no es fingir que no existen los problemas, es realmente la forma más exacta de encontrar las soluciones, que nos brinda la vida cotidiana.

Es la confianza de saber que estos no son eternos, que las heridas curarán, y las dificultades se superarán. Es tener fe, es una fuente de fortaleza y renovación absoluto de nuestro interior, la que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.

Cuando el amor profundo de tú vida no te quiere, cuando la llamada que esperas nunca llega, cuando no consigues el trabajo que deseas, cuando no recibes la invitación que esperabas..... el mensaje no es que no te lo mereces..... el mensaje no es que no eres importante..... el mensaje es que tú mereces algo mejor. Cada vez que sientas decepción por no recibir lo que deseas ó esperas, no lo veas como rechazo ó mala suerte.... simplemente piensa que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que esperabas obtener de la vida.

La vida está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras distintas ó diferentes. Algunos, buscamos amor, paz, armonía, comprensión, ternura. Otros sobrevivimos día a día, semana a semana, mes a mes, y de año a año. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos con alegría, que la vida , con sus constantes alegrías, y sus penas, debe ser vivida a plenitud día a día.

Aunque vivamos en una mansión de cuarenta cuartos, rodeados de riquezas y siervos los cuales nos sirven a plenitud ó en una choza humilde, ó luchemos de mes en mes para pagar el alquiler, tenemos el poder absoluto de estar totalmente satisfechos, y vivir una vida con verdadero significado.

Día a día, semana a semana, mes a mes, año a año, tenemos ese poder absoluto, gozando cada momento que nos ofrece la vida, y regocijándonos de cada sueño. Porque, cada día es nuevo y flamante, y podemos empezar de nuevo y realizar todos nuestros más anhelados sueños, en un mundo futurista.

¡CADA DÍA ES NUEVO, Y SI LO VIVIMOS PLENAMENTE, PODREMOS REALMENTE GOZAR DE LA VIDA Y VIVIRLA A PLENITUD, Y REALIZAR NUESTROS MÁS ANHELADOS SUEÑOS FUTUROS!

martes, 3 de mayo de 2011

martes, 26 de abril de 2011

Laberintos y matemáticas


Este artículo fue escrito por el gran divulgador de las matemáticas:
Martín Gardner. Actualmente se encuentra publicado en su libro "Nuevos Rompecabezas Mentales"
Por respeto al autor, el artículo se presenta completo.

"Cuando el joven Teseo penetró al laberinto de Creta en Cnosos, en busca del terrible minotauro se desenredó el ovillo de seda que le proporcionó Ariadna para no perderse al volver. Los laberintos arquitectónicos de esta clase, edificios con intrincados pasadizos diseñados para desconcertar a los no iniciados, eran frecuentes en el mundo antiguo. Herodoto describe un laberinto egipcio que tenía tres mil cámaras. Las monedas de Cnosos llevaban grabado un laberinto sencillo, y modelos de laberintos más complicados aparecieron en las aceras romanas y en las túnicas de los antiguos emperadores romanos. Durante la Edad Media, los muros y el piso de muchas catedrales en la Europa continental fueron decorados con diseños similares.
En Inglaterra el más famoso laberinto arquitectónico fue el del laberinto para Rosamunda. En los relatos se cuenta que fue construido en un parque de Woodstock en el siglo XII por el Rey Enrique II, que buscaba esconder a su amante, Rosamunda la Bella, de su esposa Leonor de Aquitania. Usando la técnica del hilo de Ariadna, dice la leyenda, Leonor encontró la manera de llegar al centro del laberinto, donde forzó a la infeliz Rosamunda a beber veneno. La leyenda captó el interés de muchos escritores, entre los que destacan Joseph Addison quien escribió una ópera sobre el tema, y Algernon Charles Swinburne, cuyo poema dramático "Rosamunda" es quizás la versión literaria más conmovedora. Aunque parezca mentira, la costumbre continental de decorar el interior de una catedral con mosaicos de laberintos no fue adoptada en Inglaterra
Era una práctica inglesa muy común, sin embargo, hacer laberintos en el prado afuera de la iglesia, que eran atravesados como parte de un ritual religioso. Estos, "extraños laberintos en el caprichoso césped", como Shakespeare le llamó, florecieron en Inglaterra hasta el siglo XVIII. Los laberintos hechos en jardines, elaborados con altos setos y con el propósito único de divertir, eran la moda hacia el final del Renacimiento.
En Inglaterra, el más popular de estos laberintos hechos con setos, a través del cuál los turistas confundidos aún serpentean buscando el camino, fue diseñado en 1690 para el palacio de Justicia de Hampton de Guillermo de Orange. El plano del laberinto que existe actualmente es el siguiente:
El único laberinto de setos de importancia histórica en los Estados Unidos fue construido a principios del siglo XIX por los "Harmonistas", una secta protestante alemana que se estableció en Harmony, Indiana. El laberinto de Harmony, como los dos de las iglesias medievales, simboliza el serpentear de la serpiente del pecado y la dificultad de mantenerse en el camino verdadero.
Desde el punto de vista matemático, un laberinto es un problema de topología. Si su plano se dibuja en una lámina de hule, el camino correcto desde la entrada hasta la salida es topológicamente invariante y se mantiene correcto no importa cuanto se deforme el hule. El laberinto se puede resolver rápidamente en un papel cuando se sombrean todos los callejones sin salida hasta que sólo queden las rutas directas.
Pero cuando uno se enfrenta, como la reina Leonor, con la tarea de desenredar un hilo para penetrar al laberinto cuyo mapa no poseemos, es una cuestión diferente. Si el laberinto tiene una entrada, y el objetivo es encontrar el camino a la única salida, siempre puede resolverse el problema colocando la mano contra el muro de la derecha (o el de la izquierda) y manteniéndola ahí conforme se camina. Es seguro que se encontrará la salida, a pesar de que la ruta, con mucha probabilidad, no será la más corta. Este procedimiento también funciona en el laberinto tradicional, en el que la meta está en el interior, pero partiendo de la consideración de que no hay ruta por la que se pueda caminar alrededor de la meta y regresar a donde se empezó. Si la meta está rodeada por uno o más de estos circuitos cerrados, el método de la mano en la pared con seguridad lo llevará por la ruta más larga y lo sacará del laberinto; nunca podrá llevarlo a la "isla" dentro del circuito.
A los laberintos que no contienen circuitos cerrados, tales como el laberinto que se muestra en el siguiente dibujo,
Los topólogos los llaman "simplemente conectados". Esto equivale a decir que el laberinto no tiene muros separados. Los laberintos con muros separados sí contienen circuitos cerrados, y se les conoce como laberintos de "conexiones múltiples"; un ejemplo es el siguiente laberinto.
La técnica de la mano en la pared, que se usa sólo para laberintos "simplemente conectados", lo llevará una sola vez en cada dirección a lo largo de cada sendero, así que esté seguro que en algún momento dentro de la ruta, encontrará la salida.
¿Existe un procedimiento mecánico -un algoritmo, para usar un término matemático- que solucione los laberintos, incluyendo los que están conectados en forma múltiple, con circuitos cerrados que rodean la meta? Lo hay, y su mejor formulación se da en el libro de Edouard Lucas "Recréations mathématiques" (volumen 1, 1882). Conforme camina a través de un laberinto, dibuje una línea en un costado del camino, digamos a la derecha. Cuando llegue a una nueva unión de caminos, tome el que desee. Si al caminar a lo largo de un sendero, regresa a una unión que previamente ha visitado, o llega a un callejón sin salida, dé la vuelta y regrese por donde llegó. Si al caminar a lo largo de un camino anterior, ya recorrido (un camino marcado sobre la izquierda), llega a una unión ya visitada, tome un nuevo camino, si uno está disponible; de otra manera tome uno de los viejos caminos. Nunca entre a un camino que esté marcado por ambos lados.
Los adultos de hoy en día ya no se entretienen con tales acertijos, pero hay dos campos dentro de la ciencia en los que el interés por los laberintos permanece: la psicología y el diseño de computadoras. Los psicólogos han usado laberintos desde hace varias décadas para estudiar el comportamiento de aprendizaje en el hombre y en los animales. Aun al más inferior de los gusanos se le puede enseñar a recorrer el laberinto de un tenedor, y la hormiga puede aprender laberintos hasta con diez puntos de elección. Para los diseñadores de computadoras, los robots que manejan laberintos son parte de un emocionante programa para construir máquinas que, como los animales, saquen provecho de su experiencia.
Uno de los más antiguos de estos pintorescos instrumentos es Teseo, el famoso ratón robot para resolver laberintos inventado por Claude E. Shannon, ahora en el Instituto Tecnológico de Massachussets. El ratón hace su camino sistemáticamente a través de un laberinto desconocido, que puede ser de conexiones múltiples, usando una variación del algoritmo antes expuesto. Cuando el ratón llega a la unión en la que debe elegir, no lo hace al azar, como un hombre lo haría, sino que siempre toma el sendero más cercano a un cierto lado. "Esto es bastante difícil para máquinas de solución de problemas que contienen elementos aleatorios", explica Shannon. "Es difícil decir cuando está fallando la máquina si usted no puede predecir lo que ésta debería hacer".
Una vez que el ratón ha encontrado su camino hacia la meta, los circuitos de la memoria le permiten recorrer el laberinto una segunda vez sin error. Un verdadero ratón es mucho más lento para aprender un laberinto, porque su técnica de exploración es en gran medida (pero no por completo) de prueba y error al azar, y necesita lograr muchos éxitos antes de memorizar el camino correcto.
Las máquinas de aprendizaje del futuro adquirirán enormes poderes y jugarán papeles insospechados en las máquinas automáticas de la era espacial. Laberintos y vuelos espaciales; la combinación nos lleva de regreso al mito griego mencionado al inicio del artículo. El laberinto del Minotauro fue construido para el rey Minos por Dédalo, quien inventó un par de alas mecánicas y cuyo hijo pereció por volar muy cerca del sol.

"Un laberinto tan astutamente tramado no fue jamás visto en el mundo, ni antes ni después", escribe Nathaniel Hawthorne en su libro "Cuentos de laberintos", en el que relata la historia. "No puede haber nada más intrincado, excepto quizá que el cerebro de un hombre como Dédalo, que lo planeó, o el corazón de cualquier hombre común..."

miércoles, 16 de marzo de 2011

Alguna vez...



Los altos árboles del bosque, erguidos hacia el cielo, instruían al pequeño árbol que crecía entre ellos.

- Alguna vez - decían - , alguna vez serás alto como nosotros y entonces podrás ver el agua cristalina de los lagos allá abajo, la nieve virginal entre las montañas allá arriba. Alguna vez...
El viento, cuando bajaba a la altura del árbol pequeño, también le informaba.

- Vengo de todas partes y lo sé todo. Conozco los bosques, los ríos, los mares, los campos, las ciudades de los hombres... Cuando seas grande te contaré cosas... Alguna vez...
Al llegar la primavera, cuando los pájaros venían en busca de calor y alimento, piaban comentando:

- Hay sitios donde todo es arena; donde todo es nieve; hay sitios donde todo es agua... Alguna vez, cuando seas más alto y más sólido, haremos nuestros nidos en tus ramas y te contaremos todo lo que sabemos. Alguna vez...
Y el pequeño árbol seguía inmóvil, repitiendo a todas sus hojas tiernas esas palabras excitantes:

- Alguna vez, alguna vez...
Pero ese "alguna vez" era lento, resultaba lejísimo. El pequeño se impacientaba y preguntaba cosas a la lluvia, al granizo, a la nieve. Todos conocían el mundo. Todo parecían sabios y aventureros. Todos terminaban diciéndole: "Alguna vez, alguna vez..."

Una tarde, por fin, sucedió algo novedoso. Pasó junto al pequeño árbol un hombre corpulento de barba oscura y ojos grandes conduciendo un asno con la brida. Montada en el animal iba una mujer muy hermosa y dulce que estaba embarazada. Se detuvieron y el hombre musitó:

- Esto es lo que necesito. Perdóname pequeño árbol pero debo cortarte.
Y con un hachazo ocasionó la primer herida en la madera del joven árbol. Este suspiró y sangró un poquito de savia. El dolor era intenso. El hacha penetraba cada vez más en su carne vegetal. Se sentía débil, indefenso y solo. No lamentaba tanto su sufrimiento físico como ese "alguna vez" que temía perder para siempre.

El hombre no cejó en su intento. Cortó todo el árbol en trozos pequeños y los acomodó en el morral. Siguiendo el camino, llegaron a un lugar donde había un buey y otros animales. Allí el hombre sacó los trozos, los cepilló, los pulió y los ensambló, quedando el árbol transformado en una cunita rústica.

La cunita, al mecerse parecía gemir: "alguna vez, alguna vez..."

Todavía aquel pobre árbol no había comprendido cual sería su misión. Pero esa noche, justamente a las doce, sintió un débil llanto. Una música y una luz extrañas envolvieron el lugar. Se escuchaba un sedoso revoloteo de ángeles. El llanto del niño que acaba de nacer parecía más bien un canto.

El árbol hecho cuna notó que depositaban entre sus maderas cubiertas de heno tibio el cuerpecillo de una criatura muy especial. Y lo sintió moverse suavemente en su interior.

De pronto intuyó que el "alguna vez" ya había llegado.

Ni los árboles altísimos, ni el viento, ni los pájaros, ni las nubes habían experimentado nunca la gloria que en ese momento él gozaba, cuando ya no era más árbol sino cuna. Ahora, estaba como en la gloria. Estaba con Dios mismo.

Mientras tanto, en el bosque, todos apenados comentaban: "pobrecito arbolito, ha quedado frustrado, ya nunca tendrá "alguna vez"...

Arbol nuevo,
sabia nueva.
Dolor.
Un gran amor.
Sólo salva
un gran amor.

domingo, 27 de febrero de 2011

CUENTO SUFI


Los sufis constituyeron una corriente mística -que nosotros conocemos más como la filosofía de los derviches-, que utilizaba la parábola y el cuento para transmitir sabiduría, como casi todos los pueblos místicos de la historia.

El protagonista de las historias sufis es siempre el mismo, se llama Nasrudím y es un personaje muy particular. A veces es un viejo decrépito, a veces es un joven; otras, un sabio y otras un torpe o un tonto. También aparece como un hombre adinerado, o como un mendigo. Pero siempre se llama Nasrudím. Que esos personajes tan distintos tengan el mismo nombre, quizá sirva para mostrar que nosotros somos, también, cada uno de esos personajes. O tal vez, que tenemos la capacidad de ser de diferentes maneras.

Específicamente en esta historia, Nasrudím es un hombre que, por alguna razón que él desconoce, ha cosechado fama de ser lo que entre los sufis se denomina "un iluminado", esto es, alguien que ha logrado un cierto conocimiento sobre cuestiones importantes y trascendentes para otros. El, sin embargo, sabe que en realidad no sabe nada; está convencido de que lo único que él ha hecho es viajar y escuchar, pero que con certeza no tiene grandes cosas para decir.


El cuento empieza cuando Nasrudím llega a un pequeño pueblo en algún lugar de Medio Oriente. Era la primera vez que estaba en ese pueblo y una multitud se había reunido en un auditorio para escucharlo. Nasrudím, que en verdad no sabía qué decir, se propuso improvisar algo. Entró muy seguro y se paró frente a la gente. Abrió las manos y dijo:

- Supongo que si ustedes están aquí, ya sabrán qué es lo que yo tengo para decirles.

La gente dijo: - No... ¿Qué es lo que tienes para decirnos? No lo sabemos. ¡Háblanos!

Nasrudím contestó: - Si ustedes vinieron hasta aquí sin saber qué es lo que yo vengo a decirles, entonces no están preparados para escucharlo.

Dicho esto, se levantó y se fue.

La gente se quedó sorprendida. Habría sido un fracaso total si no fuera porque uno de los presentes, mientras Nasrudím se alejaba, dijo en voz alta: - ¡Qué inteligente!

Y como siempre sucede, cuando uno no entiende nada y otro dice "¡qué inteligente!", para no sentirse un idiota uno repite: "sí, claro, qué inteligente". Y entonces, todos empezaron a repetir: - ¡Qué inteligente!.

Hasta que uno añadió: - Sí, qué inteligente, pero... qué breve.

Y otro agregó: - Tiene la brevedad y la síntesis de los sabios. ¿Cómo nosotros vamos a venir acá sin siquiera saber qué venimos a escuchar? Qué estúpidos que hemos sido. Hemos perdido una oportunidad maravillosa. Qué iluminación, qué sabiduría. Vamos a pedirle a este hombre que dé una segunda conferencia.

Entonces fueron a ver a Nasrudím, aludiendo que su conocimiento era demasiado para reunirlo en una sola conferencia. Nasrudím dijo que no, que de ninguna manera, que su conocimiento apenas alcanzaba para una conferencia y que jamás podría dar dos. La gente dijo: - ¡Qué humilde! E insistió en que querían escucharlo una vez más, hasta que finalmente, después de mucho empeño, Nasrudím accedió.

Al día siguiente, el supuesto iluminado regresó al lugar de reunión, donde había más gente aún, se paró frente al público e insistió en su técnica:

- Supongo que ustedes ya sabrán qué he venido a decirles.

La gente, cuidando de no ofender al maestro con la infantil respuesta de la anterior conferencia, dijo:

- Sí, claro, por supuesto que lo sabemos. Por eso hemos venido.

Nasrudím bajó entonces la cabeza y añadió:

- Bueno, si todos ya saben qué es lo que vengo a decirles, yo no veo la necesidad de repetirlo.

Se levantó y se volvió a ir.

La gente volvió a quedar estupefacta. Hasta que alguien, otro alguien, gritó: - ¡Brillante!, tras lo cual el resto comenzó a decir:

- ¡Sí, claro, este es el complemento de la sabiduría de la conferencia de ayer! - ¡Qué maravilloso! - ¡Qué espectacular! Y enseguida se oyó: -

¡Queremos más, queremos escucharlo más. Queremos que este hombre nos dé más de su sabiduría!

De manera que una delegación de los notables fue a verlo para pedirle que diera una tercera y definitiva conferencia. A pesar de la negativa de Nasrudím, la gente le imploró, le suplicó, le pidió una y otra vez, hasta que aquella persistencia lo persuadió y, finalmente, aceptó.

Por tercera vez, se paró frente al público, que ya era multitudes, y les dijo:

- Supongo que ustedes ya sabrán qué he venido yo a decirles.

Esta vez, la gente se había puesto de acuerdo: sólo el intendente del pueblo contestaría. El hombre, desde la primera fila, dijo: - Algunos sí y otros no...

En ese momento, un largo silencio estremeció al auditorio. Todos siguieron a Nasrudím con la mirada. Entonces, el maestro respondió:

- En ese caso, los que saben... cuéntenle a los que no saben.

Y nuevamente se levantó y se fue.

¿Cuándo y cómo sabemos, que lo que sabemos es realmente algún saber?

¿Cuándo y cómo sabemos que lo que creemos, o sabemos que somos hoy, seremos mañana?

¿Cuánto es en realidad lo que sabemos, más allá del propio involucramiento que limita nuestra visión de las cosas?

domingo, 20 de febrero de 2011


Los cuatro acuerdos toltecas

1. No supongas.
* No des nada por supuesto.
* Si tienes duda, aclárala.
* Si sospechas, pregunta.
* Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que NO TIENEN FUNDAMENTO.
2.- Honra tus palabras.
* Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
* Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.
* Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
* Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
3. Haz siempre lo mejor que puedas.
* Si siempre haces lo mejor que puedes, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada
4.- No te tomes NADA personal.
* Ni la peor ofensa.
* Ni el peor desaire.
* Ni la más grave herida, debes tomarlo personal.
* Quien te ofende tiene un veneno que descarga contra ti, por no saber cómo deshacerse de él.
* En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.
Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos 4 acuerdos tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello. En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.

miércoles, 16 de febrero de 2011


La lección de cada fracaso
“Una persona inteligente se recupera enseguida de un fracaso, pero una persona mediocre tarda mucho en recuperarse de un triunfo”

Thomas Alva Edison nació en 1847. Era el séptimo hijo de una familia humilde recientemente establecida en Ohio y que había pasado por numerosas penalidades. A los ocho años, el pequeño Thomas acudió por primera vez a la escuela. Después de tres meses de asistencia a clase, un día regresó a su casa llorando: el maestro lo había calificado de alumno 'perezoso e inútil'.

Su madre logró que el chico fuera readmitido en la escuela y aquello supuso un gran respaldo para él: 'Descubrí que una madre es algo maravilloso. Fue la defensora más entusiasta que hubiera podido tener cualquier niño, y fue precisamente entonces cuando tomé la decisión de que sería digno de ella y le demostraría que no estaba equivocada.'

A los doce años trabajaba vendiendo periódicos en el tren matutino que iba de Port Huron a Detroit. En la ciudad de destino el tren hacia una parada de seis horas, que el pequeño Edison aprovechaba para ir a una biblioteca pública donde empezaba por el primer libro del panel inferior y seguía por orden con los demás hasta terminar con toda la estantería.

No se conformaba con leer insaciablemente, sino que probaba diferentes experimentos basándose en lo que leía. Utilizaba un vagón vacío como taller y laboratorio, y pronto comenzó a editar el Grand Trunk Herald, un sencillo semanario del que tiraba cuatrocientos ejemplares.

A los dieciséis años empezó a trabajar como telegrafista. A los dieciocho, obtuvo un empleo en la Western Union y se trasladó a Cincinnati y luego a Boston. Edison ideó a los veintiún años un instrumento muy simple para el recuento mecánico de votos. Al año siguiente, en 1869, consiguió en Nueva York un empleo de condiciones muy ventajosas, después de haber resuelto una grave avería en un indicador telegráfico que señalaba los precios del oro en la Bolsa.

A los treinta años llevó a cabo uno de sus primeros inventos importantes, el fonógrafo. A continuación, se propuso encontrar un material que permitiera construir una bombilla incandescente. Al fin, consiguió un filamento de bambú carbonatado que alcanzaba la incandescencia sin fundirse.

El 21 de octubre de 1879 Edison realizó la primera demostración pública ante más de tres mil personas reunidas en Menlo Park (California), con una bombilla que lució ininterrumpidamente durante 48 horas. Edison logró comercializar un primer prototipo viable de bombilla eléctrica que llegaba a funcionar 1200 horas.

Hubo muchos más inventos, bastantes de los cuales fueron la base para el avance de la industria eléctrica, la electrónica y el cine. Cuando Edison falleció en Nueva Jersey en 1931, era ya considerado como uno de los más importantes inventores de la historia, con más de mil trescientas patentes en los más diversos ámbitos.

De todos aquellos logros, quizá el de la bombilla incandescente requirió de él un particular esfuerzo. Durante ochocientos días, con bastantes de sus noches, apoyado por sus colaboradores, tuvo la paciencia de ensayar con más de mil fibras diferentes, tanto vegetales como minerales y animales.

Se cuenta que, durante las últimas semanas, uno de sus colaboradores le preguntó por qué persistía de esa forma en aquel empeño, tras casi mil intentos sin haber conseguido otra cosa que fracasos. Edison le respondió con sencillez: “No son fracasos. En cada experimento he descubierto un motivo por el que la bombilla no funcionaba. Gracias a eso, he logrado saber ya mil formas de cómo no se debe hacer una bombilla”.

Cada error trae consigo una enseñanza, aunque sólo sea un simple detalle que corregir y mejorar. Hay muchas cosas que no nos salen bien, y a lo mejor llevamos tiempo aparentemente sin avanzar, pero, si seguimos buscando pequeños detalles en que mejorar, sin desalentarnos, quizá ya hemos aprendido mucho y nos falta poco para llegar a un buen resultado.

Se ha dicho que “una persona inteligente se recupera enseguida de un fracaso, pero una persona mediocre tarda mucho en recuperarse de un triunfo”. A veces, los fracasos son un modo de aprender y, en cambio, los éxitos nos hacen acomodarnos en una mediocre complacencia.

Fuente: http://www.interrogantes.net

miércoles, 9 de febrero de 2011

Boedo Barrio de tango y cultura



De mis cuarenta y nueve años, he vivido veintidos en éste Barrio, y admiro cada día sus bares llenos de gente siempre, las escuelas de teatro, las movidas comunitarias...
Para conocer y elegir
Mabel Ieraci

jueves, 3 de febrero de 2011

Un regalo...


Hace apenas unos días conocí al Padre Francisco del Convento de San Francisco... Quién con una enorme ternura me cuenta sobre su huerta y los logros, sobre los pájaros que comen las uvas de la parra, sobre los insectos... Me habló de su nombre, después me habló del mío "Mabel, es la conjunción de María e Isabel", yo nunca había escuchado eso, y pensé, que no es casual, María es la amadísima madre de Jesús, María se llaman mis mejores amigas, Isabel era el nombre de mi queridísima e inolvidable Tía y Madrina... No es casual...Mi nombre me ensambla con amores del alma, es una ratificación de los sentimientos... y el Padre Franscico, ayer me regaló un decenario, hermoso regalo, es un pequeño Rosario con diez semillas y una cruz, con el que se puede seguir el rezo de un misterio, un decenario que hace con sus manos cansadas y limitadas por un problema de salud, pero me lo regaló desde el corazón y con el mío lo recibí, lo bendijo, y me dijo al darmelo: "Llevalo con vos, rezale por donde estés, en el colectivo, en la cola del banco, donde sea. Hay que rezar mucho, porque el tiempo pasa pronto y no tenemos mucho"
Todo me lo dijo con una sonrisa muy calida y dulce, y agregó "Rezá muchos GLORIA, SE NECESITA, y buscá en tu computadora las Bienaventuranzas de Tomás Moro", Y me las empezó a recitar:
"Felices los que saben reírse de sí mismos,
porque nunca terminarán de divertirse.
Felices los que saben distinguir una montaña de una piedrita,
porque evitarán muchos inconvenientes..."
-Buscalas y leelas y tenelas a mano, me dijo mientras se despedía.
Agradecí mucho, mucho, y me pareció que me quedé corta, nuestra charla es a través de una ventana, con reja, pero de algo estoy segura, algo más nos conecta, Dios sabe muy bien lo que hace, y éstas personas hermosas que aparecen en mi vida son regalos cotidianos, iluminan mi alma, y me despiertan la esperanza...
Mabel Ieraci.-

EL GUSTO DE VIVIR
Felices los que saben reírse de sí mismos,
porque nunca terminarán de divertirse.

Felices los que saben distinguir una montaña de una piedrita,
porque evitarán muchos inconvenientes.

Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas porque
llegarán a ser sabios.

Felices los que saben escuchar y callar,
porque aprenderán cosas nuevas.

Felices los que son suficientemente inteligentes,
como para no tomarse en serio,
porque serán apreciados por quienes los rodean.

Felices los que están atentos a las necesidades de los demás,
sin sentirse indispensables,
porque serán distribuidores de alegría.

Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas
y tranquilidad las cosas grandes,
porque irán lejos en la vida.

Felices los que saben apreciar una sonrisa
y olvidar un desprecio,
porque su camino será pleno de sol.

Felices los que piensan antes de actuar
y rezan antes de pensar,
porque no se turbarán por los imprevisible.

Felices ustedes si saben callar y ójala sonreir
cuando se les quita la palabra,
se los contradice o cuando les pisan los pies,
porque el Evangelio comienza a penetrar en su corazón.

Felices ustedes si son capaces de interpretar
siempre con benevolencia las actitudes de los demás
aún cuando las apariencias sean contrarias.
Pasarán por ingenuos: es el precio de la caridad.

Felices sobretodo, ustedes,
si saben reconocer al Señor en todos los que encuentran
entonces habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.


SANTO TOMAS DE MORO

lunes, 31 de enero de 2011

Joe feat Omara Portuondo - Libertad Desde Mi Tierra- Dir. J



Omara, cantante cubana, 80 años, y sigue apostando a acompañar las nuevas músicas de la isla, desde la isla... Repito 80 años, ¡Una abanderada del seguir aprendiendo siempre!

viernes, 28 de enero de 2011

Caminos Lejanos...


Me gusta la gente que me quiere
y de eso no se toma vacaciones.
Los que hacen del sentimiento
el candado entre nuestros corazones.
Me gustan los amigos presentes
que comprenden mis silencios,
aquellos que nunca permiten
que les diga que lo siento...
Me gustan los compañeros puros
que no intoxican el abrazo,
los que hacen de la lealtad
amaneceres, nunca ocasos...
Me gustan los hermanos de la vida
que acompañan mis tormentas
son los que iluminan mi alma
y mis soles despiertan...
Me gustan los que sinceramente
miran de frente a los ojos
y siempre tienen a mano
los encuentros sin enojos.
Me gusta que ésta vida mía
me regale éstos hermanos
porque son el puente más seguro
de mis caminos lejanos...

Mabel Ieraci

sábado, 22 de enero de 2011

El leñador que se esforzaba demasiado Historia con moraleja


Esta era una vez un hombre que fue a pedir trabajo de leñador a un bosque. El jefe a cargo le dio un hacha y le deseo suerte.
Sorprendentemente el hombre logro cortar 30 árboles en su primer día de trabajo por lo que su jefe lo felicitó y le dijo que estaba a punto de romper el record de 31 árboles.... que había logrado otro leñador.

El hombre, motivado por los comentarios de su jefe, decidió levantarse al día siguiente más temprano para poder superar el record pero lamentablemente ese día cortó solo 17 árboles. Consternado por haber fallado, pensó que además de madrugar debía de esforzarse todavía más por lo que en su 3er día de trabajo se levantó mucho más temprano y empleó todas sus fuerzas pero increíblemente ese día cortó solo 5 árboles.

El hombre no sabía la razón de su fracaso por lo que fue con su jefe para platicarle lo acontecido. El jefe lo escucho atentamente y le dijo: Antes de que sigas quiero hacerte una pregunta: ¿Te has dado tiempo para afilar tu hacha? A lo que respondió el leñador: No, no lo he hecho ya que he estado muy ocupado esforzándome por tratar de cortar mas arboles.

Moraleja: Por más que nos esforcemos para lograr X o Y cosa, si no cuidamos nuestro cuerpo mente y espíritu, nunca lograremos tener y ser todo aquello que deseamos.

Ejemplos de cómo puedes afilar el hacha son:

• Dormir lo suficiente
• Comer saludablemente
• Divertirnos haciendo algún deporte o pasatiempo
• Convivir con nuestros seres queridos
• Leer libros que nos ayuden a lograr nuestras metas.

lunes, 17 de enero de 2011


Los 7 Principios de Paracelso
Paracelso (1493-1541) fue un importante médico, químico y alquimista nacido en la región de Europa que hoy conocemos como Suiza y dejó profundas reflexiones que trascienden el tiempo

1.- Lo primero es mejorar la salud.

-Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana. Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más perfecto posible, evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento. Bañarte diariamente, es un habito que debes a tu propia dignidad.

2.- Desterrar absolutamente de tu ánimo, por mas motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza.

Huir como de la peste de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores por natural bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman la base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de importancia decisiva: se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es el único medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos. El azar no existe.

3.- Haz todo el bien posible.

Auxilia a todo desgraciado siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna persona. Debes cuidar tus propias energías y huir de todo sentimentalismo.

4.- Hay que olvidar toda ofensa, mas aun: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo.

Tu alma es un templo que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no te hablara así de pronto, tienes que prepararte por un tiempo; destruir las superpuestas capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, que es divino y perfecto en si, pero impotente por lo imperfecto del vehículo que le ofreces hoy para manifestarse, la carne flaca.

5.- Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte, siquiera por media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada.

Esto fortifica enérgicamente el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con las buenas influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos a veces luminosas ideas, susceptibles de cambiar toda una existencia. Con el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente por una voz interior que te guiara en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia. Ese es el daimon de que habla Sócrates.

6.- Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales.

Abstenerse, como si hubieras hecho juramento solemne, de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras. por un largo tiempo al menos debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia.

7.- Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el DIA de mañana.

Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien. Jamás te creas solo ni débil, porque hay detrás de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños. Si elevas tu espíritu no habrá mal que pueda tocarte. El único enemigo a quien debes temer es a ti mismo. El miedo y desconfianza en el futuro son madresfunestas de todos los fracasos, atraen las malas influencias y con ellas el desastre. Si estudias atentamente a las personas de buena suerte, veras que intuitivamente, observan gran parte de las reglas que anteceden. Muchas de las que allegan gran riqueza, muy cierto es que no son del todo buenas personas, en el sentido recto, pero poseen muchas virtudes que arriba se mencionan. Por otra parte, la riqueza no es sinónimo de dicha; Puede ser uno de los factores que a ella conduce, por el poder que nos da para ejercer grandes y nobles obras; pero la dicha más duradera solo se consigue por otros caminos; allí donde nunca impera el antiguo Satán de la leyenda, cuyo verdadero nombre es el egoísmo.Jamás te quejes de nada, domina tus sentidos; huye tanto de la humildad como de la vanidad. La humildad te sustraerá fuerzas y la vanidad es tan nociva, que es como si dijéramos: pecado mortal contra el Espíritu Santo.

Fuente: http://institutosolyluna.blogspot.com

martes, 7 de diciembre de 2010


Comenzar el día con la lectura del mail enviado por un "amigo del alma", es un mejor modo de comenzar el día...
Cuándo en el camino de la vida nos enfrentamos con tantas piedras, aprendemos a levantar, colocarlas a la orila del camino y seguir adelante, y eso no se aprende desde el enojo y la ira, eso se "aprehende" desde el repensar en que ésta es la vida real, no es ningún ensayo, y debe tener la valoratura del tesoro que se encuentra al final del arco iris, un tesoro desconocido, esperado, buscado, pero un tesoro al fin.
Gracias Claudio por llenar mi mail de esperanzas para planificar el mañana, que es el hoy, en definitiva, gracias por acompañar mis procesos, y por dejarte oír por quienes hacen de la escucha una herramienta...
Sigo adelante, marchando, a veces un poco-bastante cansada, pero agradeciéndo a Dios cada piedra que logro dejar al costado del camino...
Abrazos desde el alma.
Mabel Ieraci.-


Yo soy vos
por Claudio María Dominguez

Amigos divinos, en un punto interno intuímos que el amor es la ley fundamental del universo, buscamos el amor, en forma mundana o en forma profunda, según el grado de evolución.
Al principio caemos en la ignorancia de los sentidos, creyendo que eso que vemos afuera, es algo separado y diferente de nosotros, y enseguida empezamos en esa pequeña amnesia a negociar nuestros días, viendo con cual de esas formas hacer tal o cual cosa, a cual creemos amar, a cual creemos detestar, con cual queremos tal actitud o tal otra.
Opinamos, juzgamos, creemos que nuestra mente que se nos ha hecho real, sabe lo que piensa y sobre quien lo piensa, y así en ese juego adormecido, se nos va la vida, vida tras vida, seguimos prisioneros de la irrealidad, sufriendo además la irrealidad mental de las otras partes de nosotros mismos, que también han caído prisioneras de algunas reglas del juego, y no logran recordar eso, que es solo un juego, para ir superando las etapas de lo que no somos y después entrar de pleno en el deleite de volver a recordar lo que somos, lo que siempre fuimos, lo que no podemos no ser, lo que es nuestra única realidad, y naturaleza: el alma divina, el alma universal, la energía universal, el amor.
Somos amor, nada mas ni nada menos que eso, amor, y las otras formas allí aparentes, son también nosotros mismos, creaciones que hemos hecho , para que cuando cumpliésemos el ciclo del recuerdo, nos disfrutáramos cada vez mas, cuidáramos cada vez mas, nos abrazáramos y mimáramos cada vez mas, y tratáramos con toda la amabilidad, la dulzura, el respeto, la alegría, de que somos capaces.
Sólo se trata de amarnos a nosotros mismos cada vez más y mejor , en las distintas formas de nosotros mismos.
Somos lo mismo, nos amamos en el cuerpo de cada uno de nuestros seres amados.
Uno crea y es creado por el otro, somos lo mismo, con formas diferentes y con los nombres que la mente pone. No es maravilloso que nos podemos amar tanto con tantos al mismo tiempo, en distintos roles de la misma energía de la cual todos somos creados!
Una vez Sai Baba me dijo: Yo veo a Sai Baba en cada cuerpo y en cada forma que veo, en este momento me veo a mi mismo en TU propio cuerpo, por eso me disfruto y me amo aún más en cada hermano de la creación.
Todo cierra en forma tan clara, el otro no sólo es un maestro, puede ser una fuente inagotable de amor, y de aprendizaje de la unidad en la diversidad.
Estamos despertando al estado que es nuestra verdad, ese amor que sana, ayuda, eleva, redime, completa, purifica, es u tesoro amar así, y expresarlo, sentirlo, compartirlo.
Ayudémonos uno al otro a recordar cuando nos estamos olvidando, y la mente parece dominarnos, estemos ahí, con amor, uno para el otro, nos lo recordamos con dulzura, con humor, con alegría.
Nos importa tanto el otro, porque simplemente el otro somos nosotros, no hay más diferencia cuando se sabe, y ahora lo sabemos, algunos tardamos más tiempo en comprender esto, y otros tienen la bendición de saberlo antes, que buena decisión haber venido al planeta , aparentemente separados, para volver a unirnos de este modo, en el amor que somos.
Miren el planeta, la gente no se ama, no lo sabe, no puede, cuando cree que se ama lo hace desde la mente, desde el ego, y son amores efímeros, con su consiguiente dosis de auto-destrucción, porque cuando uno daña al otro, eso sólo vuelve sobre uno mismo, porque somos ese otro, el otro es nosotros..
No seamos nunca más parte de ese juego amnésico del planeta que sigue sin comprender la verdad, viviendo distintos estadíos de mentira y sufrimiento.
Cada vez que venga un pequeño sufrimiento a nuestras vidas es sólo la falta del amor que somos, si nos ponemos a amar enseguida, se va el sufrimiento y entra la dicha, la dicha mayor que todo lo que el mundo en su irrealidad promete.
La dicha del ser, y del amor no se compara nada, todo es pálido ante ella, todo es un mero reflejo de la plenitud que ya hay en nosotros como nuestro derecho y esencia natural.
El mundo es una proyección de la mente, entonces nuestros mundos son tan feos o tan bellos como nuestra mente.
Amigos del alma, manejen sus mentes con el discernimiento más claro, y cuando aun el discernimiento parezca esfumarse un rato, amen, amen, amen, que ya con eso, lo demás es puro cuento.
Todas las personas de nuestra vida son sólo una excusa con nombre y forma para que nos amemos en cada una de las formas de lo que somos, y con nuestra inteligencia superior al menos acá en el planeta, decidimos durante un rato jugar el juego de la separación, la maravilla, es que ya recordamos como unirnos, y podemos hacerlo en este preciso instante.
Las palabras son mínimas al lado del amor que se siente.
Gracias por existir

martes, 30 de noviembre de 2010

Relajacion Intensa...

Regalarnos unos minutos diarios para trabajar y trabajarnos, desde lo màs interno hacia el externo, habla de la necesidad satisfecha, del pensar que somos una integridad conformando un todo màs amplio aùn...
Darnos tiempos es en definitiva, darnos a la vida, dado que como nada es un ensayo, es necesario que vivir sea una realidad cotidiana y no quede en un rpoyecto a futuro.
Abrazos...
Mabel.-

martes, 9 de noviembre de 2010

El derecho de soñar, por Eduardo Galeano

Es tan importante y necesario SOÑAR, como vivir...
Soñar tiene que ver con aquello de PLANIFICAR LA ESPERANZA, es alimentar el deseo interno, es creer en poder alcanzar la meta...
Hace mucho que no dedicamos tiempo a soñar cuando la tristeza agobia, por eso es necesario creer en soñar para vivir viviendo y no intentando vivir...
Abrazos a tod@s y "Chapeau" Galeano!!!!!
Mabel.-